Síndrome de la silla turca vacía

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Definición

Es una afección en la cual la hipófisis se encoge o se vuelve aplanada.

Nombres alternativos

Hipófisis - síndrome de la silla turca vacía

Causas

La hipófisis es una pequeña glándula ubicada justo en la base del cerebro. Está adherida a la parte inferior del cerebro por medio del tallo de la hipófisis. Esta última descansa en un compartimento similar a una silla de montar en la base del cráneo, llamado sella turcica. En latín, esto significa silla turca.

Cuando la hipófisis se encoge o se vuelve aplanada, no se puede observar en una resonancia magnética. Esto hace que la zona de la hipófisis luzca como una "silla vacía". Pero la silla no está realmente vacía. Con frecuencia está llena de líquido cefalorraquídeo (LCR). Este es el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. Con el síndrome de la silla turca vacía, el LCR se ha filtrado hacia la silla, ejerciendo presión sobre la hipófisis. Esto provoca que la glándula se encoja o se aplane.

El síndrome primario de la silla turca vacía se presenta cuando una de las capas (aracnoides) que cubre la parte externa del cerebro protruye hacia abajo en la silla y ejerce presión sobre la hipófisis.

El síndrome secundario de la silla turca vacía ocurre cuando la silla está vacía, debido a que la hipófisis ha resultado dañada por:

  • Un tumor
  • Radioterapia
  • Cirugía

El síndrome de la silla turca vacía se puede observar en una afección llamada seudotumor cerebral, que afecta principalmente a las mujeres jóvenes y obesas, y que ocasiona que el LCR esté bajo una mayor presión.

La hipófisis produce diversas hormonas que controlan las otras glándulas en el cuerpo, entre ellas:

  • Las glándulas suprarrenales
  • Los ovarios
  • Los testículos
  • La tiroides

Síntomas

A menudo, no se presentan síntomas o pérdida de la función de la hipófisis.

Si hay síntomas, estos pueden incluir cualquier de los siguientes:

Pruebas y exámenes

El síndrome primario de la silla turca vacía se descubre más frecuentemente durante una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) de la cabeza y el cerebro. La función de la hipófisis generalmente es normal.

El proveedor de atención médica puede ordenar exámenes para verificar que la hipófisis esté trabajando normalmente.

Algunas veces, se harán exámenes para la presión alta en el cerebro, como:

Tratamiento

Para el síndrome primario de la silla turca vacía:

  • No hay ningún tratamiento si la función de la hipófisis es normal.
  • Se pueden recetar medicamentos para tratar cualquier nivel hormonal anormal.

Para el síndrome secundario de la silla turca vacía, el tratamiento implica el reemplazo de las hormonas que están faltando.

En algunos casos, se necesita cirugía para reparar la silla turca.

Expectativas (pronóstico)

El síndrome primario de la silla turca vacía no causa problemas de salud ni afecta la expectativa de vida.

Posibles complicaciones

Las complicaciones del síndrome primario de la silla turca vacía incluyen un nivel ligeramente más alto de lo normal de prolactina. Esta es una hormona que se produce en la hipófisis. La prolactina estimula el desarrollo de los senos y la producción de leche materna en las mujeres.

Las complicaciones del síndrome secundario de la silla turca vacía están relacionadas con la causa de la enfermedad de la hipófisis o con los efectos de la deficiencia de hormona hipofisaria.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con su proveedor si presenta síntomas de funcionamiento anormal de la hipófisis, como problemas del ciclo menstrual o impotencia.

Referencias

Kaiser U, Ho KKY. Pituitary physiology and diagnostic evaluation. In: Melmed S, Polonsky KS, Larsen PR, Kronenberg HM, eds. Williams Textbook of Endocrinology. 13th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2016:chap 8.

Molitch ME. Anterior pituitary. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman-Cecil Medicine. 25th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016:chap 224.

Version Info

  • Last reviewed on 5/7/2017
  • Brent Wisse, MD, Associate Professor of Medicine, Division of Metabolism, Endocrinology & Nutrition, University of Washington School of Medicine, Seattle, WA. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.

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