Las convulsiones se presentan cuando el cuerpo de una persona se sacude de manera rápida e incontrolable. Durante las convulsiones, los músculos de la persona se contraen y se relajan en forma repetitiva.
El término "convulsión" a menudo se utiliza de manera recíproca con "crisis epiléptica", aunque existen muchos tipos de esta última, algunos de los cuales tienen síntomas sutiles o leves en lugar de convulsiones. Las crisis epilépticas de todos los tipos son causadas por actividad eléctrica desorganizada y repentina en el cerebro.
Puede ser perturbador presenciar la ocurrencia de convulsiones, pero a pesar de su apariencia, la mayoría de las convulsiones o crisis epilépticas son relativamente inofensivas. Generalmente, duran de 30 segundos a 2 minutos; sin embargo, si se presenta una crisis epiléptica prolongada o si se presentan múltiples crisis sucesivamente sin que la persona recupere el conocimiento entre una y otra, se trata de una emergencia médica.
Si una persona tiene convulsiones o crisis epilépticas recurrentes y no se puede identificar ninguna causa, se dice que esa persona tiene epilepsia. La epilepsia generalmente puede controlarse bien con medicamentos.
Preste atención a:
Pollack CV. Seizures. In: Marx J, ed. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 6th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2006:chap 100.