Las convulsiones se presentan cuando el cuerpo de una persona se sacude de manera rápida e incontrolable. Durante las convulsiones, los músculos de la persona se contraen y se relajan en forma repetitiva.
El término "convulsión" a menudo se utiliza de manera recíproca con "crisis epiléptica", aunque existen muchos tipos de esta última, algunos de los cuales tienen síntomas sutiles o leves en lugar de convulsiones. Las crisis epilépticas de todos los tipos son causadas por actividad eléctrica desorganizada y repentina en el cerebro.
Puede ser perturbador presenciar la ocurrencia de convulsiones, pero a pesar de su apariencia, la mayoría de las convulsiones o crisis epilépticas son relativamente inofensivas. Generalmente, duran de 30 segundos a 2 minutos; sin embargo, si se presenta una crisis epiléptica prolongada o si se presentan múltiples crisis sucesivamente sin que la persona recupere el conocimiento entre una y otra, se trata de una emergencia médica.
Si una persona tiene convulsiones o crisis epilépticas recurrentes y no se puede identificar ninguna causa, se dice que esa persona tiene epilepsia. La epilepsia generalmente puede controlarse bien con medicamentos.
Preste atención a:
La persona puede presentar síntomas de advertencia antes del ataque, que pueden consistir en:
Si la crisis ocurre con fiebre en un bebé o un niño, refrésquelo gradualmente con agua tibia. Le puede dar paracetamol (Tylenol) una vez que despierte, en especial si el niño ha tenido convulsiones febriles antes, pero NO lo sumerja en agua fría. Ver convulsiones febriles.
Llame al número local de emergencias (como el 911en los Estados Unidos) si:
Las personas con epilepsia deben usar siempre una etiqueta de alerta médica y tomar los medicamentos que el médico les recete.
Mantenga controlada la fiebre, especialmente en los niños.
Pollack CV. Seizures. In: Marx J, ed. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 6th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2006:chap 100.