Sangrado de una lesión abierta; Hemorragia
El sangrado se refiere a la pérdida de sangre y puede ocurrir dentro del cuerpo (internamente) o por fuera de éste (externamente). Se puede presentar:
Siempre busque ayuda urgente para un sangrado profuso y si se sospecha la presencia de un sangrado interno. El sangrado interno puede volverse potencialmente mortal con rapidez y se necesita atención médica inmediata.
Las lesiones graves no siempre sangran profusamente y ciertas lesiones relativamente menores, como por ejemplo heridas en el cuero cabelludo, pueden sangrar mucho. Las personas que toman medicamentos anticoagulantes o que tienen un trastorno hemorrágico, como la hemofilia, pueden sangrar de manera excesiva y rápida porque su sangre no coagula apropiadamente. El sangrado en estas personas requiere atención médica inmediata.
La presión directa ayuda a detener la mayoría de los sangrados externos y es la medida de primeros auxilios más importante.
Lávese siempre las manos antes, en lo posible, y después de administrar los primeros auxilios a una persona que esté sangrando con el fin de evitar infecciones.
Trate de utilizar guantes de látex al tratar a alguien que esté sangrando y todo maletín de primeros auxilios los debe tener. Las personas alérgicas al látex pueden utilizar guantes sintéticos que no estén hechos de este material. Usted puede contraer la hepatitis viral si toca sangre infectada y el VIH se puede diseminar si la sangre infectada se introduce en una herida abierta, incluso en una pequeña.
Aunque las heridas por punción no suelen sangrar mucho, traen consigo un alto riesgo de infección. Busque atención médica para prevenir el tétanos u otra infección.
Las heridas abdominales o torácicas pueden ser muy serias debido a la posibilidad de hemorragia interna grave. Estas heridas pueden no lucir muy serias, pero pueden causar
La hemorragia puede causar hematomas o moretones (sangre acumulada debajo de la piel), que generalmente son el resultado de un golpe o una caída. Aplique una compresa fría en el área lo más pronto posible para reducir la hinchazón. Envuelva hielo en una toalla y coloque la toalla sobre la lesión. No ponga hielo directamente sobre la piel.
El sangrado puede ser causado por lesiones o puede ocurrir espontáneamente. El sangrado espontáneo por lo general es ocasionado por problemas con las articulaciones o los tractos gastrointestinal o urogenital.