Infiltrados pulmonares con eosinofilia; Síndrome de Loeffler
Los síntomas pueden variar desde absolutamente ninguno hasta presentarse síntomas severos y pueden desaparecer sin tratamiento.
El médico auscultará el tórax con un estetoscopio. Se pueden escuchar sonidos crujientes, llamados estertores, los cuales sugieren la presencia de inflamación del tejido pulmonar.
Un conteo sanguíneo muestra incremento de los glóbulos blancos, especialmente de eosinófilos.
La radiografía de tórax, por lo general, revela sombras anormales, llamadas infiltrados, que pueden desaparecer con el tiempo o reaparecer en diferentes áreas del pulmón.
Una broncoscopia con lavado puede revelar un gran número de eosinófilos.
El lavado gástrico puede mostrar señales de la lombriz áscaris.