Tromboembolia venosa; Coágulo sanguÃneo en los pulmones; Coágulo sanguÃneo pulmonar; Émbolo; Émbolo tumoral
Se puede requerir tratamiento y hospitalización de emergencia. En casos de embolia pulmonar grave y potencialmente mortal, el tratamiento definitivo puede consistir en disolver el coágulo por medio de terapia trombolÃtica. La terapia anticoagulante evita la formación de más coágulos y permite que el cuerpo reabsorba los coágulos existentes más rápidamente.
La terapia trombolÃtica (medicamentos para disolver coágulos) comprende estreptocinasa, urocinasa o t-PA. La terapia anticoagulante consiste inicialmente en la administración de heparina por medio de infusión intravenosa y luego warfarina por vÃa oral (Coumadin). En muchas circunstancias, se sustituye la heparina subcutánea de bajo peso molecular por heparina intravenosa. Los pacientes que presenten reacciones a la heparina o medicamentos conexos pueden necesitar otros fármacos.
Los pacientes que no pueden tolerar la terapia de anticoagulación pueden necesitar un filtro en la vena cava inferior (filtro IVC). Este dispositivo, que se ubica en la principal vena central del abdomen, está diseñado para impedir el paso de grandes coágulos que viajan hacia los vasos pulmonares. Asimismo, se puede requerir la oxigenoterapia para mantener las concentraciones normales de oxÃgeno.
Algunas veces, se necesita la cirugÃa en pacientes con gran riesgo de embolia recurrente.
Es difÃcil predecir lo que pasará con el paciente en el futuro. A menudo, el pronóstico se relaciona con la enfermedad que ha puesto a la persona en riesgo de embolia pulmonar (por ejemplo, cáncer, cirugÃa mayor, traumatismo). En casos de embolia pulmonar grave, donde se presenta shock e insuficiencia cardÃaca, la tasa de mortalidad puede ser mayor del 50%.
Se debe buscar asistencia médica o llamar al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si se presentan sÃntomas de un émbolo pulmonar.
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