A Member of the University of Maryland Medical System | In Partnership with the University of Maryland School of Medicine
Edema cerebral por grandes alturas; Mal de la montaña; Anoxia por altitud; Mal de las alturas; Edema pulmonar a grandes alturas
El diagnóstico temprano es importante. El mal agudo de montaña es más fácil de tratar en las etapas iniciales.
El principal tratamiento para todas las formas del mal de montaña es bajar o descender a una altitud menor tan rápido y seguro como sea posible. Usted no debe seguir ascendiendo si presenta síntomas.
Se debe administrar oxígeno extra si está disponible.
Las personas con mal de montaña grave pueden necesitar hospitalización.
La acetazolamida (Diamox) se puede administrar para ayudar a mejorar la respiración y reducir los síntomas leves. Este fármaco puede incrementar la micción. Cuando tome este medicamento, cerciórese de beber mucho líquido y no consumir alcohol.
Si usted tiene líquido en los pulmones (edema pulmonar), el tratamiento puede abarcar:
La dexametasona (Decadrón) puede ayudar a reducir la hinchazón del cerebro (edema cerebral).
Las cámaras hiperbáricas portátiles le permiten a los caminantes simular condiciones a altitudes más bajas sin moverse realmente del lugar en la montaña. Estos dispositivos son muy útiles en caso de que el mal tiempo u otros factores imposibiliten el descenso de la montaña.
La mayoría de los casos son leves y los síntomas se mejoran al bajar de la montaña a una altitud menor.
Los casos graves pueden llevar a la muerte debido a los problemas pulmonares o un edema cerebral.
En áreas remotas, la evacuación de emergencia puede no ser posible o el tratamiento se puede demorar, lo que puede tener un efecto negativo en el desenlace clínico.
Consulte con el médico si tiene o tuvo síntomas del mal agudo de montaña, incluso si se sintió mejor después de regresar a una altura más baja.
Llame al 911 o a su número local de emergencias si usted u otro escalador tienen cualquiera de los siguientes síntomas:
Descienda de la montaña inmediatamente y lo más seguro que sea posible.
Hackett PH, Roach RC. High-altitude medicine. In: Auerbach PS, ed. Wilderness Medicine. 5th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2007:chap 1.
Schoene RB, Swenson ER. High Altitude. In: Mason RJ, Murray JF, Broaddus VC, Nadel JA, eds. Textbook of Respiratory Medicine. 4th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2005: chap 65.
Wright A, Brearey S, Imray C. High hopes at high altitudes: pharmacotherapy for acute mountain sickness and high-altitude cerebral and pulmonary oedema. Expert Opin Pharmacother. 2008;9(1):119-127.
Yaron M, Honigman B. High-altitude medicine. In: Marx, JA, ed. Rosen's Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 6th ed. Philadelphia, Pa : Mosby Elsevier; 2006: chap 142.
A.D.A.M., Inc. is accredited by URAC, also known as the American Accreditation HealthCare Commission (www.urac.org). URAC's accreditation program is an independent audit to verify that A.D.A.M. follows rigorous standards of quality and accountability. A.D.A.M. is among the first to achieve this important distinction for online health information and services. Learn more about A.D.A.M.'s editorial policy, editorial process and privacy policy. A.D.A.M. is also a founding member of Hi-Ethics and subscribes to the principles of the Health on the Net Foundation (www.hon.ch).
© 2011 University of Maryland Medical Center (UMMC). All rights reserved.
UMMC is a member of the University of Maryland Medical System,
22 S. Greene Street, Baltimore, MD 21201. TDD: 1-800-735-2258 or 1.866.408.6885