Insuficiencia tricuspídea
Es posible que no se necesite tratamiento si se presentan pocos síntomas o ninguno, pero se requiere hospitalización para el diagnóstico y tratamiento de síntomas graves. Los trastornos subyacentes deben identificarse y tratarse. Es posible que algunas personas se tengan que someter a una cirugía de reparación o reemplazo de la válvula tricúspide.
El tratamiento de cualquier afección subyacente, en especial hipertensión pulmonar e inflamación de la cámara inferior derecha del corazón, puede corregir el trastorno. Por lo general, la reparación quirúrgica o la valvuloplastia curan el problema; sin embargo, las personas con regurgitación tricuspídea grave, que no se pueda corregir, pueden tener un pronóstico desalentador.
Se debe acudir al médico si se presentan síntomas de regurgitación tricuspídea.