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Estenosis de la válvula aórtica; Obstrucción del conducto de salida ventricular izquierdo; Estenosis aórtica reumática; Estenosis aórtica calcificada
La aorta es la principal arteria que lleva sangre fuera del corazón. Cuando la sangre sale del corazón, fluye a través de la válvula aórtica hacia la aorta. En la estenosis aórtica, la válvula aórtica no se abre completamente, lo cual disminuye el flujo de sangre desde el corazón.
A medida que la válvula aórtica se estrecha más, la presión se incrementa dentro del ventrículo izquierdo del corazón. Esto hace que dicho ventrículo se vuelva más grueso, lo cual disminuye el flujo sanguíneo y puede llevar a que se presente dolor torácico. A medida que la presión continúa incrementándose, la sangre se puede represar en los pulmones y se puede sentir dificultad para respirar. Las formas graves de estenosis aórtica impiden que llegue suficiente sangre al cerebro y al resto del cuerpo y como resultado se pueden presentar mareos y desmayo.
La estenosis aórtica puede estar presente desde el nacimiento (congénita) o se puede desarrollar posteriormente en la vida (adquirida). Los niños con estenosis aórtica pueden tener otras afecciones congénitas.
En los adultos, la estenosis aórtica ocurre con mayor frecuencia en aquellos que han tenido fiebre reumática, una afección que se puede desarrollar después de una amigdalitis estreptocócica o una escarlatina. Los problemas de las válvulas no se desarrollan durante 5 a 10 años o más después de ocurrir la fiebre reumática. Esta fiebre es cada vez más infrecuente en los Estados Unidos.
Sólo en raras ocasiones, otros factores realmente llevan a estenosis aórtica en adultos. Esto incluye depósitos de calcio que se forman alrededor de la válvula aórtica, radioterapia en el tórax y algunos medicamentos.
La estenosis aórtica no es muy común y ocurre con mayor frecuencia en hombres que en mujeres.
Las personas con estenosis aórtica pueden no tener síntomas en lo absoluto hasta posteriormente en el curso de la enfermedad. Se puede haber hecho el diagnóstico cuando el médico oyó un soplo cardíaco y luego llevó a cabo exámenes adicionales.
Los síntomas de la estenosis aórtica abarcan:
En bebés y niños, los síntomas abarcan:
Los niños con estenosis aórtica leve o moderada pueden empeorar a medida que crecen y también corren el riesgo de desarrollar una infección del corazón (endocarditis bacteriana).
El médico puede sentir una vibración o movimiento al colocar la mano sobre el corazón de la persona. Casi siempre, se escucha un soplo, un clic u otros ruidos anormales a través del estetoscopio. Puede haber un pulso débil o cambios en la calidad del pulso en el cuello, lo cual se conoce como pulso débil y lento.
Los bebés y niños con estenosis aórtica pueden estar extremadamente cansados, sudorosos y tener piel pálida y respiración rápida. Además, pueden ser más pequeños que los niños de su edad.
La presión arterial puede estar baja.
Se pueden llevar a cabo los siguientes exámenes:
Si no hay síntomas o si son leves, posiblemente sólo se requiera monitoreo por parte de un médico.
Normalmente, a los pacientes con estenosis aórtica significativa se les pide que no practiquen deportes competitivos, aun cuando no tengan síntomas. Si se presentan síntomas, la actividad extenuante debe limitarse.
Los medicamentos se utilizan para tratar los síntomas de insuficiencia cardíaca o ritmos cardíacos anormales (más comúnmente la fibrilación auricular). Éstos abarcan diuréticos, nitratos y betabloqueadores. La hipertensión arterial también debe tratarse.
Se pueden emplear antibióticos para algunas personas con estenosis aórtica:
Los pacientes deben dejar de fumar y se les debe tratar el colesterol alto.
Las personas con estenosis aórtica deben ver a un cardiólogo cada 3 a 6 meses.
La valvuloplastia o la reparación quirúrgica de la válvula es el tratamiento preferido para adultos o niños que presenten síntomas. Incluso si los síntomas no son graves, el médico puede recomendar la cirugía. Las personas sin síntomas pero con resultados preocupantes en las pruebas diagnósticas también pueden requerir cirugía.
En lugar de esto, se puede llevar a cabo un procedimiento menos invasivo, llamado valvuloplastia con globo en adultos o niños. En este procedimiento, se coloca un globo dentro de una arteria en la ingle, se avanza hasta el corazón, se coloca a través de la válvula y se infla. Esto puede aliviar la obstrucción causada por el estrechamiento de la válvula.
Algunos niños pueden requerir reparación o reemplazo de la válvula aórtica. De ser posible, la válvula pulmonar puede usarse para reemplazar la válvula aórtica.
Los niños con estenosis aórtica leve pueden participar en la mayoría de las actividades y deportes.
Ver también:
Sin cirugía, el pronóstico para una persona con angina o signos de insuficiencia cardíaca puede ser desalentador.
La estenosis aórtica se puede curar con cirugía, aunque después del procedimiento puede haber un riesgo de ritmos cardíacos irregulares que pueden causar la muerte súbita y de coágulos de sangre que pueden causar un accidente cerebrovascular. También existe el riesgo de que la nueva válvula deje de funcionar y necesite un reemplazo.
Consulte con el médico si usted o su hijo tienen síntomas de estenosis aórtica. Por ejemplo, llame al médico si usted o su hijo tienen la sensación de percibir los latidos cardíacos (palpitaciones) por más de un corto período de tiempo.
Asimismo, póngase de inmediato en contacto con su médico si le han diagnosticado esta afección y los síntomas empeoran o se presentan síntomas nuevos.
Trate las infecciones por estreptococos oportunamente para prevenir la fiebre reumática, que puede causar estenosis aórtica. Esta afección en sí a menudo no se puede prevenir, pero sí algunas de sus complicaciones.
Siga las recomendaciones del médico para el tratamiento de afecciones que puedan causar valvulopatía. Asimismo, notifíquele al médico si hay antecedentes familiares de cardiopatías congénitas.
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