Regurgitación aórtica; Prolapso de la válvula aórtica
Si no hay síntomas o si son leves, es posible que la persona sólo necesite una ecocardiografía de vez en cuando y control por parte del médico.
Si los síntomas son severos, puede que sea necesario hospitalizar a la persona. Se pueden recetar inhibidores ECA y diuréticos, los cuales también pueden utilizarse en personas con síntomas leves para evitar que empeoren. Asimismo, se puede recomendar la restricción a la actividad moderada, pues las personas con síntomas severos deben evitar la actividad vigorosa.
La cirugía para reparar o reemplazar la válvula aórtica corrige la insuficiencia de la aorta y la decisión para llevar a cabo este reemplazo depende de los síntomas y del estado y funcionamiento del corazón.
La cirugía para reparar la aorta se puede requerir si la afección es causada por trastornos en dicha arteria.
La insuficiencia aórtica es curable mediante la reparación quirúrgica. Esta intervención puede aliviar los síntomas por completo a menos que se presente insuficiencia cardíaca severa o se desarrollen otras complicaciones. Sin tratamiento, los pacientes con angina o insuficiencia cardíaca congestiva tienen un pronóstico desalentador.
La persona debe consultar con el médico si los síntomas indican la posible presencia de una insuficiencia aórtica.
Asimismo, debe consultar si los síntomas empeoran o si se desarrollan síntomas nuevos en una persona con insuficiencia aórtica, especialmente si los síntomas son dolor en el pecho, dificultad respiratoria o edema (inflamación).
Karchmer AW. Infectious Endocarditis. In: Libby P, Bonow RO, Mann DL, Zipes DP, eds. Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine, 8th ed. St. Louis, Mo: WB Saunders; 2007: Chap. 63.