Coartación aórtica
Los síntomas dependen de la cantidad de sangre que pueda fluir a través de la arteria. Otros defectos cardíacos también pueden jugar un papel. En los casos graves, los síntomas se observan cuando el bebé es muy pequeño; en casos más leves, es posible que los síntomas no se presenten hasta que el niño haya llegado a la adolescencia. Los síntomas abarcan:
Nota: es posible que no haya síntomas.
El médico llevará a cabo un examen físico y tomará la presión en brazos y piernas e igualmente revisará el pulso. El pulso en el área femoral (ingle) es más débil que el pulso de la carótida (cuello) y algunas veces puede no sentirse del todo.
El médico utilizará un estetoscopio para auscultar el corazón y verificar si hay presencia de soplos. Las personas que padecen coartación aórtica presentan un soplo áspero o rudo que se puede escuchar desde la espalda. También se pueden presentar otros tipos de soplos.
La coartación suele descubrirse durante el primer examen físico del neonato o durante un examen de control del niño sano. Tomar los pulsos en un bebé es una parte importante del examen, ya que es posible que no se presenten otros síntomas ni hallazgos hasta que el niño crezca.
Los exámenes para diagnosticar esta afección pueden abarcar:
Tanto la ecografía Doppler como el cateterismo cardíaco se pueden utilizar para ver si hay algunas diferencias en la presión arterial en áreas diferentes de la aorta.
Webb GD, Smallhorn JF, Therrien J, et al. Congenital heart disease. Zipes DP, Libby P, Bonow RO, Braunwald E, eds. Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine. 8th ed. St. Louis, Mo: WB Saunders; 2007: chap 61.