Tromboflebitis de tipo superficial
Es una inflamación venosa debido a un coágulo de sangre en una vena localizada justo debajo de la superficie de la piel.
La tromboflebitis superficial puede aparecer poco después del uso reciente de una vía intravenosa (IV) o después de una lesión a una vena. También se puede presentar sin ninguna razón aparente en personas en riesgo de sufrir esta afección.
Los riesgos para una tromboflebitis superficial abarcan los siguientes:
La tromboflebitis superficial también puede estar asociada con:
Otros trastornos poco comunes asociados con esta afección abarcan las deficiencias de antitrombina III (AT-III), proteína C y proteína S.
El médico hará el diagnóstico de tromboflebitis superficial basado, en primer lugar, en la apariencia del área afectada. Puede ser necesario realizar chequeos frecuentes del pulso, la presión arterial, la temperatura, el estado de la piel y la circulación.
Los siguientes exámenes pueden ayudar a confirmar la afección:
Si hay signos de una infección, se pueden realizar cultivos de piel o hemocultivos.
Los objetivos del tratamiento son la reducción del dolor y la inflamación, así como la prevención de complicaciones.
Para reducir el dolor o la molestia y la hinchazón, generalmente se recomienda el uso de medias de compresión y la elevación de la extremidad afectada.
En caso de que la tromboflebitis sea causada por la colocación de un catéter o una vía intravenosa, se debe retirar.
Los medicamentos para tratar la tromboflebitis superficial pueden incluir los siguientes:
En caso de presentarse también coágulos profundos (trombosis venosa profunda), el médico puede prescribir medicamentos trombolíticos para disolver un coágulo existente. Asimismo, se prescriben antibióticos si se presenta infección.
Ocasionalmente, es necesario practicar la extirpación quirúrgica (flebectomía), la fleboextracción o la escleroterapia de la vena afectada para tratar grandes venas varicosas o prevenir episodios posteriores de tromboflebitis en pacientes de alto riesgo.
La tromboflebitis superficial generalmente es una afección de corta duración que no lleva a que se presenten complicaciones. Por lo general, los síntomas desaparecen en 1 a 2 semanas, pero el endurecimiento de la vena puede permanecer por mucho más tiempo.
Las complicaciones de la tromboflebitis superficial son poco comunes y los posibles problemas pueden ser:
Solicite una cita con el médico si los síntomas indican que se puede tratar de tromboflebitis.
Consulte igualmente con el médico si le han diagnosticado tromboflebitis superficial y los síntomas no mejoran con el tratamiento o si los síntomas empeoran. Asimismo, consulte si se presenta cualquier síntoma nuevo, tales como que toda la pierna se torne pálida, fría o inflamada, o si se presentan escalofríos y fiebre.
Si se necesita tener una vía intravenosa, el riesgo de tromboflebitis superficial se puede reducir cambiándola de sitio de manera regular y retirándola inmediatamente si se presentan signos de inflamación.
En lo posible, evite mantener las piernas y los brazos quietos por largos períodos de tiempo. Mueva las piernas o dé un paseo durante viajes prolongados en carro o en avión y en otras situaciones en las cuales esté sentado o acostado por mucho tiempo. El hecho de caminar y permanecer activo lo más pronto posible después de una cirugía o durante una enfermedad prolongada también puede reducir el riesgo de tromboflebitis.
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