Úlcera duodenal; Úlcera gástrica; Úlcera de tipo gástrico; Úlcera en el duodeno
Es una erosión en el revestimiento del estómago o la primera parte del intestino delgado, un área llamada el duodeno.
Si la úlcera péptica está localizada en el estómago, se llama úlcera gástrica.
Normalmente, el revestimiento del estómago y del intestino delgado está protegido contra los ácidos irritantes producidos en el estómago. Pero por diversas razones, el proceso de protección puede dejar de funcionar correctamente y el revestimiento se rompe, ocasionando una inflamación (gastritis) o una úlcera.
La mayorÃa de las úlceras ocurren en la primera capa del revestimiento interior. Un orificio lo atraviesa por completo, se llama una perforación, y es una emergencia médica.
La causa más común de este daño es una infección del estómago por la bacteria llamada Helicobacter pylori, que la mayorÃa de las personas con úlceras pépticas tienen viviendo en su tracto gastrointestinal. Sin embargo, muchas personas que tienen esta bacteria en su tracto gastrointestinal no desarrollan una úlcera.
Los siguientes factores aumentan el riesgo para las úlceras pépticas:
Si uno tiene antecedentes familiares de úlceras o tiene sangre tipo O, presenta mayor probabilidad de padecer una úlcera duodenal.
Una rara afección llamada sÃndrome de Zolliger-Ellison causa úlceras duodenales y estomacales. Las personas con esta enfermedad tienen un tumor en el páncreas que libera altos niveles de una hormona, la cual causa un aumento en el ácido estomacal.
Muchas personas creen que el estrés causa úlceras, pero no está claro si esto es cierto, al menos con el estrés diario en el hogar. Sin embargo, un paciente muy enfermo que esté con un respirador está en riesgo de presentar la asà llamada "ulcera gastroduodenal aguda".
Las úlceras pequeñas pueden no causar ningún sÃntoma, mientras que las úlceras grandes pueden causar sangrado serio.
El dolor abdominal es un sÃntoma común, pero no siempre se presenta. El dolor puede diferir de una persona a otra. Por ejemplo, puede mejorar o empeorar después de comer un alimento.
Otros posibles sÃntomas abarcan:
Para diagnosticar una úlcera, el médico ordenará uno de los siguientes exámenes:
El médico también puede ordenar estos exámenes:
El tratamiento a menudo implica el uso de una combinación de medicamentos para eliminar la bacteria H. pylori (si está presente), reducir los niveles de ácidos y proteger el tracto gastrointestinal. Esta estrategia le permite a la úlcera sanar y disminuye la posibilidad de que reaparezca.
Tome todos los medicamentos exactamente como se los prescriben.
Los medicamentos pueden incluir uno o más de los siguientes:
Si usted tiene una úlcera sin una infección con Helicobacter pylori, el médico probablemente le prescribirá un inhibidor de la bomba de protones durante aproximadamente 8 semanas. También se le puede prescribir este tipo de medicamento si tiene que seguir tomando ácido acetilsalicÃlico (aspirin ) o AINES por otras razones médicas.
Si una úlcera péptica sangra mucho, se puede necesitar una EGD para detener el sangrado. Se puede requerir cirugÃa si el sangrado no se puede detener con una EGD o si la úlcera ha causado una perforación.
Las úlceras pépticas tienden a reaparecer sin tratamiento. Si usted sigue las instrucciones de tratamiento dadas por el médico y se toma todos los medicamentos de acuerdo con las indicaciones, la infección por Helicobacter pylori se curará y tendrá muchas menos probabilidades de desarrollar otra úlcera.
Llame al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) si:
Consulte con el médico si:
Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir las úlceras pépticas.
Las recomendaciones abarcan:
Ramakrishnan K, Salinas RC. Peptic ulcer disease. Am Fam Physician. 2007;76(7):1005-12.
Chey WD, Wong BC. American College of Gastroenterology guideline on the management of Helicobacter pylori infection. Am J Gastroenterol. Aug 2007;102(8):1808-25.
Malagelada JR, Kuipers EJ, Blaser MJ. Acid peptic disease: clinical manifestations, diagnosis, treatment, and prognosis. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 142.