Se recomienda lavarse bien las manos antes y después de preparar cualquier tipo de alimento. Además, se deben lavar bien los utensilios antes de utilizarlos con otros alimentos y refrigerar las carnes y los alimentos que sobran lo más rápido posible. Así mismo, se debe tener en cuenta que los alimentos se pueden contaminar con los jugos de las carnes de aves y otras carnes.