El objetivo del tratamiento es reemplazar los líquidos y los electrolitos (sales y minerales) perdidos por el vómito o la diarrea y, generalmente, no se requieren antidiarreicos.
Las medidas de cuidados personales para evitar la deshidratación abarcan tomar agua y soluciones de electrolitos para reemplazar los líquidos perdidos por el vómito. Hay una gran variedad de soluciones electrolíticas de sabor agradable disponibles sin prescripción médica.
Las personas, especialmente los niños pequeños, que presenten diarrea y que no pueden ingerir líquidos por vía oral debido a las náuseas o al vómito pueden necesitar líquidos intravenosos.
Es posible que las personas que toman diuréticos deban suspenderlos durante el episodio agudo, para lo cual se le deben solicitar instrucciones al médico.
Se espera una completa recuperación, que ocurre normalmente en 24 a 48 horas.
Se puede presentar deshidratación.
Se debe solicitar asistencia médica si los síntomas no desaparecen después de 48 horas, si hay deshidratación severa, heces sanguinolentas o si aparecen otros síntomas nuevos.