Cirrosis hepática
El tratamiento trata de darle un manejo a las complicaciones de la cirrosis y a prevenir un daño hepático mayor. Esto puede incluir la suspensión de ciertos medicamentos y el alcohol que causaron el problema.
Otras opciones de tratamiento están disponibles para las complicaciones de la cirrosis:
Si la cirrosis progresa y se vuelve potencialmente mortal, se debe considerar la posibilidad de realizar un trasplante de hígado.
El estrés causado por la enfermedad a menudo puede mejorar vinculándose a un grupos de apoyo cuyos miembros comparten experiencias y problemas en común. Ver grupos de apoyo para la enfermedad hepática.
La cirrosis es causada por una cicatrización irreversible del hígado. Una vez que la cirrosis se presenta, no es posible curar el hígado o devolverle su funcionamiento normal. Es una afección seria que puede llevar a muchas complicaciones.
Un especialista en el hígado (hepatólogo) debe ayudar a evaluar y manejar las complicaciones. La cirrosis puede llevar a la necesidad de un trasplante del hígado.
Un procedimiento llamado derivación portosistémica intrahepática transyugular (TIPS, por sus siglas en inglés) algunas veces es necesario como resultado de muchas de estas complicaciones.
La persona debe consultar con el médico si:
Igualmente, debe llamar al médico, acudir a la sala de emergencias o llamar al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si:
Carithers RL, McClain C. Alcoholic Liver Disease. In: Feldman M, Friedman LS, Brandt LJ. Feldman: Sleisenger & Fordtran's Gastrointestinal and Liver Disease. 8th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2006:chap 81.