Obstrucción biliar
El objetivo del tratamiento es aliviar la obstrucción. Durante un CPRE, se pueden eliminar los cálculos usando un endoscopio.
En algunos casos, se requiere cirugía para hacer una derivación y esquivar la obstrucción. La vesícula biliar por lo general se extirpa quirúrgicamente en caso de que la obstrucción biliar se deba a cálculos biliares. El médico puede prescribir antibióticos en caso de sospechar la presencia de una infección.
Si la obstrucción es causada por cáncer, es posible que sea necesario expandir la vía biliar por medio de un procedimiento denominado dilatación percutánea (a través de la piel al lado del hígado) o con endoscopio. Es posible que sea necesario colocar una sonda para permitir el drenaje.
Si la obstrucción no se corrige, puede conducir a una infección potencialmente mortal y a una acumulación peligrosa de bilirrubina.
Si la obstrucción dura mucho tiempo, se puede presentar enfermedad hepática crónica. La mayoría de las obstrucciones pueden tratarse con endoscopia o con cirugía. Las obstrucciones causadas por cáncer a menudo tienen un pronóstico desalentador.
En caso de no haber tratamiento, las posibles complicaciones abarcan infecciones, sepsis y enfermedad hepática, como la cirrosis biliar.
Consulte con el médico si nota un cambio en el color de la orina y las heces o si desarrolla ictericia.