Intolerancia a la leche; Deficiencia de lactasa; Deficiencia de disacaridasa; Intolerancia a productos lácteos
Es la incapacidad para digerir la lactosa, un tipo de azúcar que se encuentra en la leche y otros productos lácteos.
La intolerancia a la lactosa se presenta cuando el intestino delgado no produce suficiente enzima lactasa. El organismo de los bebés produce esta enzima de tal forma que pueden digerir la leche, incluyendo la leche materna. Antes de que los seres humanos se convirtieran en granjeros y procesaran productos lácteos, la mayoría de las personas no seguía consumiendo leche en su vida, de tal manera que no producían lactasa después de las primeras etapas de la infancia.
La intolerancia a la lactosa es más común en poblaciones asiáticas, africanas, afroamericanas, nativos americanos y pueblos del Mediterráneo que en las poblaciones del norte y occidente de Europa.
La intolerancia a la lactosa puede comenzar en diversos momentos en la vida. En las personas de raza blanca, generalmente comienza a afectar a los niños mayores de 5 años; mientras que en las personas de raza negra, la afección se presenta a menudo hasta los dos años de edad.
La intolerancia a la lactosa no es peligrosa y es muy común en los adultos. Aproximadamente 30 millones de adultos estadounidenses tienen algo de intolerancia a la lactosa a la edad de 20 años.
La intolerancia a la lactosa se observa algunas veces en bebés prematuros. Los bebés nacidos a término generalmente no muestran signos de esta afección hasta que tienen al menos 3 años de edad.
El hecho de no tener suficiente lactasa (deficiencia de lactasa) también se puede presentar como resultado de enfermedades intestinales como el esprúe celíaco y la gastroenteritis o después de una cirugía intestinal. La deficiencia temporal de lactasa puede resultar de infecciones virales o bacterianas, especialmente en niños, cuando se lesionan las células que recubren el intestino.
Los síntomas se presentan frecuentemente después de comer o beber productos lácteos y, a menudo, se alivian no comiendo ni bebiendo estos productos. Las dosis grandes de productos lácteos pueden causar síntomas peores.
El retiro de los productos lácteos de la dieta generalmente mejora los síntomas. Sin embargo, no consumir leche en la dieta puede llevar a insuficiencia de calcio, vitamina D, riboflavina y proteína. Agregue otras fuentes de calcio a la dieta si suspende el consumo de productos lácteos.
La mayoría de las personas con niveles de lactasa bajos puede tolerar de 2 a 4 onzas de leche una vez (hasta media taza). Las porciones más grandes (8 onzas) pueden causar problemas para las personas con algún grado de intolerancia a la leche.
Estos productos lácteos pueden ser más fáciles de digerir:
Usted puede agregarle enzimas de lactasa a la leche normal o puede tomarlas en cápsulas o en forma de tabletas masticables.
Es posible que usted necesite encontrar nuevas maneras de obtener calcio en su dieta (se necesitan de 1200 - 1500 mg de calcio cada día):
Lea las etiquetas de los alimentos. La lactosa también se encuentra en algunos productos que no son lácteos, incluyendo algunas cervezas.
Por lo general, los síntomas desaparecen una vez que se suspende el consumo de productos lácteos en la dieta.
Las posibles complicaciones son la pérdida de peso y la desnutrición.
Consulte con el médico si:
No se conoce una manera de prevenir la intolerancia a la lactosa.
Si usted padece esta afección, evitar o restringir el consumo de productos lácteos en su dieta puede reducir o prevenir los síntomas.
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