Cáncer de la próstata
El tratamiento apropiado para el cáncer de la próstata es a menudo controvertido y las opciones varían dependiendo de la etapa del tumor. En las primeras etapas, hable con el médico acerca de las diversas opciones, como cirugía, radioterapia o, en pacientes de edad avanzada, control del cáncer sin tratamiento activo.
El cáncer de próstata que se ha diseminado se puede tratar con fármacos para reducir los niveles de testosterona, cirugía para extirpar los testículos o con quimioterapia.
La cirugía, la radioterapia y la hormonoterapia pueden interferir con el deseo o el desempeño sexual, ya sea sobre una base temporal o permanente, razón por la cual estas preocupaciones se deben discutir con el médico.
CIRUGÍA:
La cirugía generalmente se recomienda sólo después de una completa valoración y discusión de todas las opciones de tratamiento. Un hombre que se decida por esta cirugía debe estar consciente tanto de los beneficios como de los riesgos del procedimiento.
RADIOTERAPIA:
Se utiliza principalmente para tratar los cánceres de la próstata clasificados como etapa A, B y C. El tema de si la radiación es tan buena como la extirpación de la próstata es debatible y la decisión acerca de cuál escoger puede ser difícil. En pacientes cuya salud hace que el riesgo de la cirugía sea inaceptablemente alto, la mejor alternativa por lo general es la radioterapia. La radioterapia de la glándula prostática puede ser externa o interna.
MEDICAMENTOS:
Los medicamentos se pueden utilizar para ajustar los niveles de testosterona, lo cual se denomina manipulación hormonal. Puesto que los tumores prostáticos requieren de testosterona para crecer, la reducción de sus niveles generalmente funciona muy bien para evitar el crecimiento y posterior propagación del cáncer. La manipulación hormonal se utiliza principalmente para aliviar los síntomas en aquellos hombres cuyo cáncer se ha diseminado y también se puede practicar extirpando quirúrgicamente los testículos.
Para tratar el cáncer de próstata avanzado también se están utilizando los fármacos Lupron o Zoladex, los cuales bloquean la producción de testosterona. El procedimiento se denomina usualmente castración química, debido a que arroja los mismos resultados que la extirpación quirúrgica de los testículos, aunque a diferencia de la cirugía, éste es reversible. Los medicamentos se tienen que inyectar, usualmente cada 3 meses. Los posibles efectos secundarios incluyen náuseas y vómitos, sofocos, anemia, letargo, osteoporosis, disminución del deseo sexual y disfunción eréctil (impotencia).
Otros medicamentos utilizados para la terapia hormonal son los fármacos bloqueadores de los andrógenos (como la flutamida), los cuales evitan que la testosterona se una a las células prostáticas. Los posibles efectos secundarios incluyen la disfunción eréctil, pérdida del deseo sexual, problemas hepáticos, diarrea y agrandamiento de las mamas.
La quimioterapia se utiliza con frecuencia para tratar los síntomas de cáncer de próstata que son resistentes a tratamientos hormonales. Por lo general, el oncólogo especializado recomienda un solo medicamento o una combinación de medicamentos. Los medicamentos de quimioterapia que pueden utilizarse para tratar el cáncer prostático, son:
Después de la primera ronda de quimioterapia, la mayoría de los hombres reciben dosis adicionales de manera ambulatoria en una clínica o en un consultorio. Los efectos secundarios dependen del fármaco administrado, así como de la frecuencia y tiempo durante el cual se ha tomado. Algunos de los efectos secundarios para los fármacos quimioterapéuticos más comúnmente usados para tratar el cáncer de próstata comprenden:
MONITOREO:
A usted se le vigilará muy de cerca para constatar que el cáncer no se disemine, lo cual implica chequeos de rutina por parte del médico. El monitoreo incluirá:
El estrés causado por la enfermedad generalmente se puede aliviar uniéndose a un grupo de apoyo, cuyos integrantes comparten experiencias y problemas en común. Ver grupos de apoyo para el cáncer de próstata.
El pronóstico varía mucho, principalmente porque la enfermedad se encuentra en hombres mayores que posiblemente padezcan otras enfermedades y afecciones complicadas, como cardiopatía o enfermedad respiratoria, o discapacidades que los inmoviliza o disminuye enormemente sus actividades.
La impotencia es una posible complicación que surge después de una prostatectomía o radioterapia. Los últimos avances en procedimientos quirúrgicos han hecho que estas complicaciones ocurran con menos frecuencia. La incontinencia urinaria es otra complicación posible. Los medicamentos pueden tener efectos secundarios que incluyen sofocos y pérdida del deseo sexual.
Solicite una cita con el médico si usted es un hombre mayor de 50 años que:
Las ventajas y desventajas del examen del antígeno prostático específico (PSA) se deben discutir con el médico.
NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology:
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Wilt TJ, MacDonald R, et al. Systematic review: comparative effectiveness and harms of treatments for clinically localized prostate cancer. Ann Intern Med. 2008;148(6): 435-48.