Espondilitis reumatoidea; Espondilitis; Espondiloartropatía; Artropatía seronegativa
El médico puede prescribir antinflamatorios no esteroides (AINES) para reducir la inflamación y el dolor.
También se puede prescribir terapia con corticosteroides o medicamentos que inhiben el sistema inmunitario. Los fármacos llamados inhibidores del FNT (etanercept, adalimumab, infliximab), que bloquean una proteína inflamatoria, han demostrado que mejoran los síntomas de la espondilitis anquilosante.
Algunos médicos utilizan fármacos que bloquean el crecimiento de las células (fármacos citotóxicos ) en personas que no tienen una buena respuesta a los corticosteroides o que dependen de dosis altas de los mismos.
La cirugía se lleva a cabo si el dolor o daño de las articulaciones es severo.
Los ejercicios pueden ayudar a mejorar la postura y la respiración. Asimismo, acostarse boca arriba en la noche puede ayudar a mantener la postura normal.
El curso de la enfermedad es impredecible y los síntomas pueden aparecer y desaparecer en cualquier momento. La mayoría de los pacientes puede valerse por sí mismo, a no ser que las caderas estén seriamente comprometidas.
En raras ocasiones, las personas pueden tener problemas con la válvula aórtica del corazón (insuficiencia aórtica) y problemas del ritmo cardíaco.
Algunos pacientes pueden tener fibrosis pulmonar o enfermedad pulmonar restrictiva.
Consulte con el médico si:
Goldman L, Ausiello DA. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007.
Sidiropoulos PI, Hatemi G, Song IH, et al. Evidence-based recommendations for the management of ankylosing spondylitis: systematic literature search of the 3E Initiative in Rheumatology involving a broad panel of experts and practising rheumatologists. Rheumatology (Oxford). 2008. 47(3):355-61.
Dagfinrud H, Kvien TK, Hagen KB. Physiotherapy interventions for ankylosing spondylitis. Cochrane Database, Syst Rev. 2008. (1):CD002822.