Artritis bacteriana; Artritis bacteriana no gonocócica
Los antibióticos se utilizan para tratar la infección.
El reposo, la inmovilización, la elevación de la extremidad y la aplicación de compresas frías pueden ayudar a aliviar el dolor. Asimismo, realizar ejercicios en la articulación afectada ayuda al proceso de recuperación.
Si el líquido articular (sinovial) se acumula con rapidez en la articulación como resultado de una infección, se puede necesitar la aspiración frecuente de líquido insertando una aguja en la articulación. En los casos graves, puede ser necesario practicar una cirugía para drenar el líquido de la articulación infectada.
La recuperación es satisfactoria si el tratamiento con antibióticos se realiza de manera oportuna, pero si el tratamiento se demora, se pueden producir daños permanentes en las articulaciones.
Solicite una cita médica si presenta síntomas de artritis séptica.