Es un tipo de enfermedad renal causada por inflamación de las estructuras internas del riñón (glomérulos), las cuales ayudan a filtrar los desechos y líquidos de la sangre.
La glomerulonefritis puede ser causada por problemas específicos con el sistema inmunitario del cuerpo, pero se desconoce la causa exacta de algunos casos. El daño a los glomérulos provoca la pérdida de sangre y proteína en la orina.
La afección se puede desarrollar después de sobrevivir a la fase aguda de la glomerulonefritis rápidamente progresiva. En cerca de una cuarta parte de las personas con glomerulonefritis crónica no hay antecedentes previos de enfermedad renal y el trastorno aparece primero como insuficiencia renal crónica.
Algunos trastornos específicos asociados con la glomerulonefritis son:
Los síntomas de la insuficiencia renal crónica que se desarrollan gradualmente pueden ser:
Algunos síntomas adicionales que pueden estar asociados con esta enfermedad son:
Debido a que los síntomas se desarrollan gradualmente, el trastorno se puede descubrir cuando hay un análisis de orina anormal durante un examen físico de rutina o una exploración de trastornos sin relación aparente.
La glomerulonefritis puede causar hipertensión arterial y se puede descubrir únicamente como una causa de la hipertensión que es difícil de controlar.
Los exámenes de laboratorio pueden revelar anemia o mostrar signos de disminución de la función renal, incluyendo azotemia (acumulación de desechos nitrogenados tales como la creatinina y la urea).
Posteriormente, se pueden observar signos de insuficiencia renal crónica como edema (hinchazón), polineuropatía y signos de sobrecarga de líquidos, que incluyen ruidos anormales del corazón y de los pulmones.
Los exámenes que se pueden llevar a cabo abarcan:
Esta enfermedad también puede alterar los resultados de los siguientes exámenes:
El tratamiento varía dependiendo de la causa de la enfermedad y del tipo y severidad de los síntomas. La hipertensión arterial puede ser difícil de controlar y usualmente es el aspecto más importante del tratamiento.
Los medicamentos que se pueden recetar abarcan:
Se recomiendan las restricciones en el consumo de sal, líquidos, proteínas y otras sustancias.
También es probable que se requiera diálisis o un trasplante de riñón para controlar los síntomas de insuficiencia renal y para mantener a la persona con vida.
El estrés de la enfermedad con frecuencia se puede aliviar uniéndose a un grupo de apoyo, en donde sus miembros comparten experiencias y problemas comunes.
La glomerulonefritis puede ser una afección temporal y reversible o puede empeorar. La glomerulonefritis progresiva puede ocasionar insuficiencia renal crónica y enfermedad renal en estado terminal.
Si se presenta síndrome nefrótico y se puede controlar, también se pueden controlar otros síntomas. En caso de no poder controlarlo, es posible que se presente enfermedad renal en estado terminal.
Se debe consultar con el médico si se presentan trastornos asociados con un aumento en el riesgo de glomerulonefritis o si se desarrollan síntomas que indiquen glomerulonefritis.
No existe prevención específica para la mayoría de casos de glomerulonefritis. Algunos casos se pueden prevenir evitando o limitando el contacto con disolventes orgánicos, mercurio, analgésicos antinflamatorios no esteroides.