El tratamiento varía dependiendo de la causa de la enfermedad y del tipo y severidad de los síntomas. La hipertensión arterial puede ser difícil de controlar y usualmente es el aspecto más importante del tratamiento.
Los medicamentos que se pueden recetar abarcan:
Se recomiendan las restricciones en el consumo de sal, líquidos, proteínas y otras sustancias.
También es probable que se requiera diálisis o un trasplante de riñón para controlar los síntomas de insuficiencia renal y para mantener a la persona con vida.
El estrés de la enfermedad con frecuencia se puede aliviar uniéndose a un grupo de apoyo, en donde sus miembros comparten experiencias y problemas comunes.
La glomerulonefritis puede ser una afección temporal y reversible o puede empeorar. La glomerulonefritis progresiva puede ocasionar insuficiencia renal crónica y enfermedad renal en estado terminal.
Si se presenta síndrome nefrótico y se puede controlar, también se pueden controlar otros síntomas. En caso de no poder controlarlo, es posible que se presente enfermedad renal en estado terminal.
Se debe consultar con el médico si se presentan trastornos asociados con un aumento en el riesgo de glomerulonefritis o si se desarrollan síntomas que indiquen glomerulonefritis.