Es la presencia de proteínas anormales en la sangre, las cuales se vuelven espesas o gelatinosas en temperaturas frías.
Las crioglobulinas son anticuerpos y aún no se sabe por qué se vuelven sólidas a bajas temperaturas. Cuando se vuelven espesas o algo gelatinosas, pueden bloquear los vasos sanguíneos en todo el cuerpo, lo cual puede llevar a complicaciones que van desde erupciones cutáneas hasta insuficiencia renal.
La crioglobulinemia es parte de un grupo de enfermedades que causan vasculitis: daño e inflamación de los vasos sanguíneos en todo el cuerpo. El trastorno se agrupa en tres tipos principales, dependiendo del tipo de anticuerpo que sea producido.
Los tipos II y III también se denominan crioglobulinemia mixta.
La crioglobulinemia tipo I está relacionada con mayor frecuencia con el cáncer de la sangre o de los sistemas inmunitarios.
Los tipos II y III se encuentran con mayor frecuencia en personas que tengan una afección inflamatoria crónica (prolongada), como una enfermedad autoinmunitaria o hepatitis C. La mayoría de los pacientes con crioglobulinemia mixta tienen una infección por hepatitis C crónica.
Otras afecciones que pueden estar relacionadas con la crioglobulinemia abarcan:
Goldman L, Ausiello D. Cecil Textbook of Medicine. 22nd ed. Philadelphia, Pa: WB Saunders; 2004:1193.
Rakel P, ed. Conn’s Current Therapy 2006. 58th ed. Philadelphia, Pa: WB Saunders; 2006:980, 1164.
Harris ED, Budd RC, Genovese MC, Firestein GS, Sargent JS, Sledge CB. Kelley's Textbook of Rheumatology. 7th ed. St. Louis, Mo: WB Saunders; 2005:1392-1393.