LLA; Leucemia infantil aguda; Cáncer: leucemia infantil aguda (LLA); Leucemia aguda de la infancia
Es un cáncer de crecimiento rápido en el cual el cuerpo produce una gran cantidad de glóbulos blancos inmaduros (linfocitos). Estas células se encuentran en la sangre, la médula ósea, los ganglios linfáticos, el bazo y otros órganos.
La leucemia linfocítica aguda (LLA) conforma el 80% de las leucemias agudas de la niñez y la mayoría de los casos ocurre en niños entre los 3 y los 7 años de edad. Esta enfermedad también se puede presentar en adultos.
En la leucemia aguda, las células cancerosas se multiplican rápidamente y reemplazan las células normales. Estas células cancerosas toman el control de partes normales de la médula ósea, causando su insuficiencia. Una persona con leucemia linfocítica aguda tiene mayor probabilidad de sangrar y tener infecciones dado que hay menos células sanguíneas normales.
La mayoría de los casos de leucemia linfocítica aguda no tiene una causa obvia; sin embargo, lo siguiente puede jugar un papel en el desarrollo de la leucemia:
Las personas con síndrome de Down o que tengan un hermano con leucemia tienen un mayor riesgo de padecer leucemia linfocítica aguda.
Un examen físico puede revelar lo siguiente:
Los exámenes de sangre pueden mostrar lo siguiente:
Una aspiración de médula ósea mostrará niveles anormales de ciertas células.
La leucemia linfocítica aguda también puede cambiar los resultados de los siguientes exámenes:
Si le diagnostican leucemia linfocítica aguda, se harán pruebas genéticas para determinar el tipo específico de dicha leucemia. Los médicos pueden buscar cambios cromosómicos en las células de algunas leucemias. Las leucemias con ciertos tipos de cambios cromosómicos tienen un diagnóstico desalentador, mientras que aquellas con otros tipos de genes pueden tener un pronóstico muy bueno. Esto puede determinar qué tipo de terapia se utilice para tratar la leucemia linfocítica aguda.
El objetivo del tratamiento es llevar los conteos sanguíneos y la médula ósea de nuevo a la normalidad. Si esto ocurre, se considera que el cáncer está en remisión.
Si usted tiene leucemia linfocítica aguda, necesitará quimioterapia. Para el primer ciclo de quimioterapia, es posible que necesite ir al hospital durante un período de tres a seis semanas, pero posteriormente usted puede recibir la quimioterapia en forma ambulatoria. Si tiene un conteo de linfocitos bajo, es posible que sea necesario dejarlo solo en un cuarto para que no contraiga una infección.
Los tratamientos adicionales dependen de otros síntomas y pueden abarcar:
Si usted entra en remisión, puede recibir quimioterapia o radioterapia adicional para destruir cualquier tipo de células cancerosas que estén en el líquido cefalorraquídeo. También puede recibir quimioterapia de vez en cuando para prevenir recaídas. Igualmente, se puede recomendar un trasplante de médula ósea o de células madre, en especial si está comprobado que uno de los hermanos es totalmente compatible.
Si la leucemia reaparece o no reacciona favorablemente a otros tratamientos, se puede recomendar un trasplante de médula ósea o de células madre.
Los pacientes pueden mitigar el estrés de su enfermedad vinculándose a un grupo de apoyo en donde los miembros comparten experiencias y problemas en común.
Ver también: grupo de apoyo para el cáncer.
Los niños generalmente tienen un mejor pronóstico que los adultos. La mayoría de los adultos alcanza una remisión completa. Sin tratamiento, una persona con leucemia linfocítica aguda puede tener una expectativa de vida aproximada de 3 meses.
Consulte con el médico si:
Debido a que se desconoce la causa, no es posible prevenir la mayoría de los casos. Se puede reducir el riego de padecer leucemia linfocítica aguda evitando la exposición a toxinas, radiación y químicos.
Appelbaum FR. The acute leukemias. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 194.
National Cancer Institute.
National Cancer Institute.