Leucemia granulocítica crónica; LMC; CML; Leucemia crónica granulocítica
La leucemia mielógena crónica causa un rápido crecimiento de las células hematopoyéticas (precursoras mieloides) en la médula ósea, la sangre y los tejidos corporales.
La leucemia mielógena crónica se agrupa en varias fases.
La fase crónica puede durar meses o años y la enfermedad se puede presentar con pocos síntomas o ser asintomática durante ese tiempo. La mayoría de las personas son diagnosticadas durante esta etapa, cuando les sacan sangre por otras razones.
La acelerada es una fase más peligrosa durante la cual las células de la leucemia crecen con mayor rapidez. Esta etapa puede estar asociada con fiebre (sin infección), dolor óseo e inflamación del bazo.
Sin tratamiento, la leucemia mielógena crónica progresa a una crisis hemoblástica. Se puede presentar sangrado e infección debido a la insuficiencia de la médula ósea. Entre otros posibles síntomas están:
Un examen físico a menudo revela un agrandamiento del bazo y un conteo sanguíneo completo (CSC) muestra aumento en el número de glóbulos blancos.
Otros exámenes que se pueden llevar a cabo abarcan:
Esta enfermedad también puede alterar los resultados de los siguientes exámenes:
Kantarjian H, O'Brien S. The chronic leukemias. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007: chap 195.
National Comprehensive Cancer Network Clinical Practice Guidelines in Oncology: Chronic myelogenous leukemia. National Comprehensive Cancer Network; 2009. Version 2.2009.