Anemia hemolítica de tipo inmunitaria; Anemia hemolítica autoinmunitaria (AIHA)
Es una afección en la cual hay una reducción en el conteo de glóbulos sanguíneos debido a la destrucción prematura de glóbulos rojos por parte del sistema inmunitario.
La anemia hemolítica inmunitaria ocurre cuando se forman anticuerpos que actúan contra los glóbulos rojos del propio cuerpo. Los anticuerpos destruyen las células sanguíneas porque el sistema inmunitario las reconoce por error como material extraño dentro del cuerpo. Los anticuerpos pueden ser causados por:
Si la causa de la formación de anticuerpos es una enfermedad o medicamentos, se le llama anemia hemolítica inmunitaria secundaria. Si la causa se desconoce, se denomina anemia hemolítica autoinmunitaria idiopática. Este tipo de anemia representa la mitad de todas las anemias hemolíticas inmunitarias.
Los factores de riesgo se relacionan con las causas.
El tratamiento con un medicamento esteroide como prednisona es la primera terapia que se intenta. Si el esteroide no mejora la afección, se puede considerar la posibilidad de practicar una extirpación del bazo ( esplenectomía). También se pueden administrar tratamientos con medicamentos que inhiban el sistema inmunitario (inmunodepresores) si no hay respuesta a los esteroides.
Las transfusiones sanguíneas, si se necesitan para anemia severa, se administran con precaución, debido a la probabilidad de que la sangre pueda no ser compatible y puede causar hemólisis posterior.
La enfermedad puede comenzar rápidamente y ser muy grave o puede seguir siendo leve y no necesitar un tratamiento específico.
En la mayoría de las personas, los esteroides o la esplenectomía pueden controlar la anemia, mientras que, en otras, el tratamiento generalmente la puede controlar de manera parcial.
La anemia severa casi nunca lleva a la muerte. Se puede presentar una infección abrumadora como complicación del tratamiento con esteroides, otros medicamentos que inhiben el sistema inmunitario o la esplenectomía, ya que estos tratamientos reducen la capacidad del cuerpo para combatir la infección.
Consulte con el médico si presenta fatiga o dolor torácico inexplicable o signos de infección.
La detección de anticuerpos en sangre donada y en el receptor puede prevenir la anemia hemolítica relacionada con las transfusiones sanguíneas.