Neuritis periférica; Neuropatía de tipo periférico; Neuritis de tipo periférico
El tratamiento implica:
Se pueden recomendar fisioterapia y terapia ocupacional, al igual que otras intervenciones ortopédicas. Por ejemplo, el ejercicio y el reentrenamiento se pueden utilizar para aumentar la fuerza y el control muscular. El uso de sillas de ruedas, aparatos ortopédicos (abrazaderas) y férulas puede mejorar la movilidad o la capacidad para utilizar un brazo o pierna afectados.
La seguridad es una consideración importante para las personas que sufren de neuropatía, ya que la falta de control muscular o la disminución de la sensibilidad aumentan el riesgo de caídas u otras lesiones. La persona puede no notar una fuente potencial de lesión ya que no puede sentirla. Por ejemplo, uno puede no notar si el agua en la tina está demasiado caliente. Por esta razón, las personas que presenten disminución en la sensibilidad deben revisar frecuentemente sus pies u otras áreas afectadas en búsqueda de hematomas, áreas de piel abiertas u otras lesiones que puedan pasar inadvertidas y que se puedan infectar gravemente. A menudo, un podólogo puede determinar si se necesitan dispositivos ortopédicos.
Algunas de las medidas de seguridad para las personas que experimentan dificultad con el movimiento pueden ser:
Las medidas de seguridad para las personas que tienen dificultad con la sensibilidad incluyen:
Los zapatos se deben revisar frecuentemente en búsqueda de arena o puntos ásperos que puedan causar lesión en los pies.
Las personas con neuropatía (en especial aquellas con polineuropatía o mononeuropatía múltiple) son propensas a sufrir nuevas lesiones del nervio en los puntos de presión (como en las rodillas y en los codos) y, por lo tanto, deben evitar la presión prolongada en estas áreas como la que se ejerce al apoyarse sobre los codos, al cruzar las piernas o al adoptar posturas similares.
Para controlar la neuralgia, se pueden necesitar analgésicos prescritos. Los anticonvulsivos (fenitoína, carbamazepina, gabapentina y pregabalina), los antidepresivos tricíclicos (duloxetina) u otros medicamentos se pueden utilizar para reducir los dolores agudos. Se recomienda utilizar la dosis más baja posible para evitar efectos secundarios.
El cambio de posición, el uso de marcos para mantener la ropa de cama apartada de partes sensibles del cuerpo u otras medidas también pueden ayudar a reducir el dolor.
Los síntomas de cambios autónomos pueden ser difíciles de tratar o no responden bien al tratamiento.
Se puede obtener información adicional en la Neuropathy Association:
El pronóstico depende enormemente de la causa de la neuropatía y puede ser excelente en los casos en los que se pueda identificar y tratar la afección. Sin embargo, en la neuropatía severa, el daño al nervio puede ser permanente, incluso si se trata la causa de manera adecuada.
Para la mayoría de las neuropatías hereditarias, no existe cura. Algunas de estas afecciones son inofensivas, mientras que otras progresan más rápidamente y pueden llevar a complicaciones permanentes y graves.
La incapacidad para sentir o notar lesiones puede llevar a que se presente infección o daño estructural. Los cambios incluyen curación deficiente, pérdida de la masa tisular, erosión en los tejidos, cicatrización y deformidades. Otras complicaciones pueden ser:
Consulte con el médico si se presentan síntomas de neuropatía periférica. En todos los casos, un diagnóstico y un tratamiento oportunos aumentan la posibilidad de poder controlar los síntomas.
La neuralgia, como la causada por la neuropatía periférica, puede ser difícil de controlar. Si el dolor es intenso, póngase en contacto con un algiólogo que le pueda sugerir métodos diferentes.
Los síntomas urgentes abarcan latidos cardíacos irregulares o rápidos, dificultad respiratoria, dificultad para deglutir y desmayos.
Shy ME. Peripheral neuropathies. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 446.