Peste bubónica; Peste pulmonar; Peste septicémica
Es una infección bacteriana grave y potencialmente mortal.
La peste es causada por el organismo Yersinia pestis y los roedores, como las ratas, la propagan a los seres humanos.
Las personas pueden adquirir la peste cuando son picadas por una pulga que porta la bacteria de esta enfermedad a partir de un roedor infectado. En casos excepcionales, la enfermedad se puede contraer al manipular un animal infectado.
Ciertas formas de la peste pueden transmitirse de un humano a otro. Cuando alguien con peste pulmonar tose, gotitas microscópicas que transportan la enfermedad se mueven a través del aire y alguien que inhale estas partículas puede contraer la enfermedad. Una epidemia se puede iniciar de esta manera. En la Edad Media, epidemias masivas de peste mataron a millones de personas.
En la actualidad, la peste es rara en los Estados Unidos, pero se ha sabido de su presencia en partes de California, Utah, Arizona, Nevada y Nuevo México.
Las tres formas más comunes de peste son:
El tiempo entre el inicio de la infección y el desarrollo de los síntomas clásicamente es de 2 a 10 días, pero para la peste pulmonar puede ser de unas pocas horas.
Los factores de riesgo para la peste pueden ser una picadura reciente de pulga y la exposición a los roedores, especialmente conejos, ardillas o perros de la pradera, así como también arañazos o mordeduras de gatos domésticos infectados.
Los síntomas de la peste bubónica aparecen súbitamente, en general después de 2 a 5 días de exposición a la bacteria y abarcan:
Los síntomas de la peste pulmonar aparecen de manera súbita, normalmente de 2 a 3 días después de la exposición y abarcan:
La peste septicémica puede causar la muerte incluso antes de que se presenten síntomas, los cuales pueden abarcar:
Los exámenes que se pueden hacer abarcan:
Las personas con peste necesitan tratamiento inmediato y, si éste no se recibe dentro de las 24 horas siguientes al desarrollo de los síntomas iniciales, la muerte puede ser inevitable.
Para tratar la peste se utilizan antibióticos como estreptomicina, gentamicina, doxiciclina o ciprofloxacina. Generalmente, también se necesita oxígeno, líquidos intravenosos y soporte respiratorio.
Los pacientes con peste pulmonar son aislados rigurosamente de otros pacientes. A las personas que hayan tenido contacto con alguien infectado con este tipo de peste se las vigila cuidadosamente y se les suministran antibióticos como medida preventiva.
Sin tratamiento, aproximadamente del 50 al 90% de aquellas personas con peste bubónica y casi todas las personas con peste pulmonar mueren. El tratamiento reduce la tasa de mortalidad al 50%.
Consulte con el médico si desarrolla síntomas de peste después de la exposición a pulgas o roedores, en especial si usted vive o ha visitado un área donde se presenta la peste.
Las principales medidas empleadas para manejar el riesgo de epidemias son el control de ratas y la vigilancia de la enfermedad en la población de roedores salvajes. Se dispone de una vacuna para los trabajadores que se encuentran en alto riesgo, pero su efectividad no está claramente establecida.
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