Se administra la antitoxina botulínica.
La dificultad respiratoria exige hospitalización. El equipo médico despejará las vías respiratorias y brindará tratamiento complementario. Se puede insertar una sonda a través de la nariz o la boca dentro de la tráquea con el fin de suministrar una vía aérea para el oxígeno. Asimismo, es posible que se necesite un respirador.
Los líquidos intravenosos pueden administrarse cuando el paciente tenga dificultades para tragar. Igualmente, se puede insertar una sonda de alimentación en la nariz.
Los médicos notifican los casos de botulismo ante las autoridades estatales de salud o a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC ), de tal manera que se puedan retirar los alimentos contaminados de las tiendas. A menudo, se administran antibióticos, pero no se ha demostrado que sean siempre benéficos.
El tratamiento oportuno reduce significativamente los riesgos de muerte.
Se debe llamar al número de emergencias local (como el 911 en los Estados Unidos) o acudir al servicio de urgencias si se sospecha de botulismo.