Infección producida por el virus de inmunodeficiencia humana
Es una enfermedad causada por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). La afección destruye el sistema inmunitario en forma gradual, lo cual hace que para el cuerpo sea más difícil combatir infecciones.
Este artículo suministra una visión general. Para obtener información más detallada, ver los artículos:
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) se puede diseminar de la siguiente manera:
El virus también se puede propagar de la madre a su bebé, ya sea al nacer o a través de la lactancia.
Las personas que resultan infectadas con VIH pueden estar asintomáticas hasta por 10 años, pero aún pueden transmitir la infección a otros. Después de haber estado expuesto al virus, generalmente toma alrededor de tres meses para que los resultados del examen de sangre ELISA para HIV cambien de negativo a positivo.
El VIH se ha propagado por todo los Estados Unidos y la enfermedad es más prevalente en áreas urbanas, especialmente los centros de las ciudades.
Los síntomas relacionados con el VIH por lo general se deben a una infección en parte del cuerpo. Algunos síntomas relacionados con la infección por VIH comprenden:
Nota: en el momento del diagnóstico de la infección con VIH, muchas personas pueden no haber experimentado ningún síntoma.
Los exámenes ELISA e inmunotransferencia para VIH detectan anticuerpos contra el virus de la inmunodeficiencia humana en la sangre. Tener estos anticuerpos significa que la persona está infectada con VIH.
Una fórmula leucocitaria también puede mostrar anomalías.
Un conteo de CD4 inferior a lo normal puede ser una señal de que el virus está inhibiendo el sistema inmunitario.
A menudo, los médicos recomiendan la terapia farmacológica para pacientes que están comprometidos a tomar todos los medicamentos y tienen un conteo CD4 por debajo de 350 células/mL (lo que indica que su sistema inmunitario está inhibido). Algunas personas, incluyendo las mujeres embarazadas y las personas con problemas neurológicos o renales relacionados con el VIH, pueden necesitar tratamiento sin importar su conteo de CD4.
Es extremadamente importante que las personas con VIH se tomen todas las dosis de sus medicamentos o, de otro modo, el virus se volverá rápidamente resistente a los fármacos. La terapia involucra siempre una combinación de medicamentos antivirales. Las mujeres embarazadas con infección por VIH reciben tratamiento para reducir la posibilidad de transmitirle el VIH a sus bebés.
Las personas con infección por VIH necesitan recibir ilustración acerca de la enfermedad y su tratamiento, de manera que puedan ser partícipes activos en la toma de decisiones junto con el médico.
La infección por VIH es una afección crónica que se puede tratar, pero que aún no se puede curar. Existen formas efectivas de prevenir complicaciones y retardar, mas no evitar, la progresión hacia el SIDA.
Casi todas las personas infectadas con VIH desarrollarán SIDA si no reciben tratamiento. Sin embargo, existe un pequeño grupo de personas que desarrollan SIDA muy lentamente o nunca lo desarrollan. Estos pacientes se denominan pacientes sin progresión a largo plazo.
Consulte con el médico si ha tenido una posible o real exposición al SIDA o a la infección por VIH.
Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, PA: Saunders Elsevier; 2007: sect XXIV.