Infección por VIH primaria; Síndrome de seroconversión por VIH; Síndrome retroviral agudo
La infección aguda por VIH es causada por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), un virus que destruye el sistema inmunitario de manera gradual.
La infección primaria o aguda por VIH es una afección que aparece de 2 a 4 semanas después de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Este virus se disemina por:
Después de que alguien resulta infectado con el VIH, los anticuerpos contra el virus se pueden detectar en la sangre con exámenes. Esto se denomina seroconversión del VIH (conversión de VIH negativo a VIH positivo) y por lo general ocurre dentro de los 3 primeros meses de exposición, aunque en raras ocasiones, puede ocurrir hasta un año después de la exposición.
Es posible que después de la infección aguda no haya más evidencias de la enfermedad en los 10 años siguientes.
Aunque no siempre ocurre, la infección aguda por VIH progresa a infección sintomática temprana por VIH y a enfermedad por VIH avanzada (SIDA).
No se puede suponer que todas las personas infectadas con el VIH progresen inevitablemente a SIDA, pero el tiempo ha demostrado que sí sucede con la gran mayoría. Hasta la fecha, hay una pequeña cantidad de personas que indudablemente han resultado positivas para SIDA y que posteriormente dejan de ser positivas y no presentan absolutamente ningún signo de la enfermedad. Aunque esto es relativamente raro, brinda evidencia de que el cuerpo humano puede ser capaz de eliminar esta enfermedad. A estas personas se las está vigilando y estudiando cuidadosamente.
El VIH se ha extendido por todos los Estados Unidos y por otros países. Las mayores concentraciones de la enfermedad se encuentran en los grandes centros metropolitanos, en los centros de las ciudades y entre ciertas poblaciones con comportamientos de alto riesgo.