Trismo
El tétanos es completamente prevenible con una vacuna antitetánica activa, la cual se piensa que brinda protección por 10 años. Los estudios realizados en soldados sugieren que la protección efectiva persiste hasta por 12 años después de la última vacunación.
En los Estados Unidos, las vacunas comienzan a aplicarse antes del primer año de vida, con series de inyecciones de DTPa, una vacuna "3 en 1" que protege contra difteria, tos ferina y tétanos. Ésta es una versión más segura de una vacuna anterior conocida como DTP, que ya no se utiliza en los Estados Unidos.
La vacuna Td o DTPa se utiliza como refuerzo para mantener la inmunidad en aquellas personas de edades entre 11 y 65 años.
Los adolescentes mayores y los adultos que hayan sufrido lesiones, especialmente de tipo punzante, deben recibir vacuna de refuerzo contra el tétanos si ya han pasado más de 10 años desde el último refuerzo.
La limpieza completa de todas las lesiones y heridas, al igual que la eliminación de tejidos muertos o que han sufrido daños severos (desbridamiento), cuando se considere apropiado, puede reducir el riesgo de desarrollar tétanos. Si la persona ha sufrido una lesión externa o de alguna manera que posibilite el contacto con el suelo, se debe consultar con el médico con relación al posible riesgo de sufrir de tétanos.
Muchas personas creen que las lesiones causadas por clavos oxidados son las más peligrosas. Esto es cierto sólo si el clavo está sucio y oxidado, como generalmente sucede. En este caso, es la suciedad y no el óxido la que ofrece el riesgo del tétanos.