Los antibióticos, como la penicilina, se usan para eliminar la infección y, en los casos severos, es posible que sea necesario administrarlos por vía intravenosa.
Se pueden necesitar antibióticos por períodos prolongados en individuos que padecen episodios repetitivos de erisipela.
Con tratamiento, el pronóstico es bueno. A la piel le puede tomar unas cuantas semanas retornar a la normalidad y es común que se presente descamación.
En algunos pacientes, las bacterias pueden viajar hasta la sangre, lo cual ocasiona una afección denominada bacteriemia. La infección puede diseminarse a las articulaciones, los huesos y las válvulas cardíacas.
Otras complicaciones abarcan:
Consulte con el médico si tiene una úlcera (lesión) cutánea con apariencia de erisipela.