Print this page
 Email this page

 Connect with UMMC on:
 Blog
 Twitter
 Facebook
 YouTube
iPhone

 Share this page:

Bookmark and Share

Home > Medical Reference > Encyclopedia (English)

Toggle: English / Spanish

Infección aguda del oído - Toda la información

Nombres alternativos

Otitis media aguda; Infección del oído interno; Infección aguda del oído medio

Definición:

Es una de las principales razones más frecuentes por la que los padres llevan a sus hijos al médico. Si bien existen diferentes tipos de infecciones del oído, la más común de ellas se denomina otitis media, que consiste en la inflamación e infección del oído medio, el cual se encuentra localizado justo detrás del tímpano.

El término "agudo" hace referencia a un episodio corto y doloroso. Una infección en el oído que dure mucho tiempo o que aparezca y desaparezca se denomina otitis media crónica.

Para buscar enlaces a otros tipos de infecciones en el oído, ver el artículo sobre otitis.

Causas:

Para cada oído, una trompa de Eustaquio va desde el oído medio hasta la parte posterior de la garganta. Esta trompa drena líquido que normalmente se produce en el oído medio. Si la trompa de Eustaquio resulta bloqueada, se puede acumular líquido. Cuando esto sucede, los gérmenes como bacterias y virus se pueden multiplicar y pueden causar una infección.

Las infecciones del oído son comunes en los bebés y en los niños, en parte porque sus trompas de Eustaquio se obstruyen fácilmente. Cualquier cosa que provoque la inflamación o irritación de las trompas de Eustaquio provoca que se acumulen más líquidos en el oído medio detrás del tímpano. Estas causas abarcan:

  • Resfriados e infecciones sinusales
  • Alergias
  • Humo del tabaco u otros irritantes
  • Infección o agrandamiento de adenoides
  • Exceso de moco y de saliva producidos durante la dentición

Las infecciones en el oído también son más probables si un niño pasa mucho tiempo bebiendo de un vaso o botella para tomar sorbitos mientras está acostado boca arriba. Contrario a la creencia popular, el hecho de que entre agua en los oídos no provoca una infección aguda de los mismos, a menos que el tímpano tenga un agujero a causa de un episodio previo.

Las infecciones del oído se presentan con más frecuencia durante el invierno. Uno no puede contraer una infección del oído de alguien más, pero un resfriado puede propagarse entre los niños y hacer que algunos de ellos contraigan este tipo de infecciones.

Los factores de riesgo para las infecciones del oído abarcan los siguientes:

  • No ser amamantado
  • Infección del oído reciente
  • Enfermedad reciente de cualquier tipo (ya que esto disminuye la resistencia del cuerpo a la infección)
  • Guarderías (especialmente con más de 6 niños)
  • Uso de biberones
  • Factores genéticos (la propensión a las infecciones puede ser hereditaria)
  • Cambios de altitud o de clima
  • Clima frío

Los adultos también pueden tener infecciones del oído, aunque son menos comunes que en los niños.

Síntomas:

El signo más claro en los bebés a menudo es la irritabilidad frecuente y el llanto inconsolable. Muchos bebés y niños presentan fiebre o tienen problemas para dormir. Los padres a menudo creen que halarse las orejas es un síntoma de infección del oído, pero por medio de algunos estudios se ha demostrado que el mismo porcentaje de niños que son llevados al médico se halan las orejas sin importar si sus oídos están infectados o no.

Los síntomas en niños mayores o adultos abarcan:

Es posible que el niño desarrolle síntomas de resfriado o que la infección del oído se inicie un poco después de haber pasado un resfriado.

Todas las infecciones agudas del oído involucran la presencia de líquido detrás del tímpano.

Pruebas y exámenes:

El médico preguntará si el niño (o sus padres) han tenido infecciones del oído e igualmente pedirá una descripción de los síntomas actuales, incluyendo si el niño ha tenido algunos síntomas de un resfriado o alergias recientemente. El médico examinará la garganta, senos paranasales, cabeza, cuello y pulmones del niño.

Utilizando un instrumento llamado otoscopio, el médico examinará también el interior del oído. Si está infectado, puede haber áreas de matidez o enrojecimiento o puede haber burbujas de aire o líquido detrás del tímpano. Este líquido puede ser sanguinolento o purulento (lleno de pus). El médico también busca cualquier signo de perforación (agujero o agujeros) en el tímpano.

Se puede recomendar un examen de la audición si el niño ha tenido infecciones del oído de manera persistente (crónica y recurrente).

Tratamiento:

Algunas infecciones del oído se alivian sin problema por sí solas sin necesidad de antibióticos. A menudo, todo lo que se necesita es tratar el dolor y dejar que el cuerpo sane por sí mismo.

  • Aplique agua tibia con compresas o con una botella
  • Use en los oídos gotas analgésicas óticas de venta libre
  • Tome medicamentos de venta libre para el dolor y la fiebre, tales como ibuprofeno o paracetamol. NO le dé ácido acetilsalicílico (aspirin) a los niños.
  • Pregúntele al médico respecto a gotas óticas para aliviar el dolor.

TODOS los niños menores de 6 meses con fiebre o síntomas deben ser vistos por el médico. A los niños mayores de 6 meses se les puede vigilar en casa si no tienen:

  • Una fiebre superior a 102° F
  • Dolor u otros síntomas más severos
  • Otros problemas médicos

Si no hay ningún mejoramiento o los síntomas empeoran, programe una cita con su médico para determinar si se necesitan antibióticos.

ANTIBIÓTICOS

Un virus o bacteria puede causar infecciones del oído. Los antibióticos no aliviarán una infección causada por un virus, por lo que muchos médicos ya no prescriben antibióticos para toda infección del oído.

Es más probable que el médico prescriba antibióticos si el niño tiene menos de dos años de edad, tiene fiebre, actúa como si estuviera enfermo (además de sólo el oído) o no mejora en 24 a 48 horas. Todos los niños menores de 6 meses con una infección del oído se tratan con antibióticos.

Verifique que usted o su hijo se tomen los antibióticos todos los días y terminen todo el medicamento, en lugar de suspenderlo cuando los síntomas desaparecen. Si los antibióticos no parecen estar obrando al cabo de 48 a 72 horas, consulte con el médico. Es posible que sea necesario cambiar a un antibiótico diferente.

La amoxicilina comúnmente es la primera opción. Otros antibióticos que se pueden administrar son azitromicina o claritromicina, cefdinir, cefuroxima, cefpodoxima, clavulanato/amoxicilina (Augmentin), clindamicina o ceftriaxona.

Los efectos secundarios de los antibióticos abarcan náuseas, vómitos y diarrea. También se pueden presentar reacciones alérgicas, pero son poco frecuentes.

Algunos niños que tienen infecciones repetitivas, que parecen desaparecer en los intermedios, pueden recibir una dosis diaria de antibióticos más pequeña para prevenir nuevas infecciones.

CIRUGÍA

Si una infección no desaparece con tratamiento médico normal o si un niño tiene muchas infecciones durante un corto período de tiempo, el médico puede recomendar la colocación de tubos de timpanostomía.

  • En este procedimiento, se inserta en el tímpano un tubo diminuto, dejando abierto un pequeño orificio que permite la entrada del aire para que los líquidos puedan drenar bajando por la trompa de Eustaquio con más facilidad. La inserción del tubo de timpanostomía se realiza bajo anestesia general.
  • Estos tubos usualmente se desprenden por sí solos; de no ser así, el médico los puede retirar en su consultorio.

Si las vegetaciones adenoides están agrandadas, se puede considerar su extirpación quirúrgica, especialmente si usted sigue teniendo infecciones del oído. La extirpación de las amígdalas no parece ayudar con las infecciones del oído.

Pronóstico:

Las infecciones del oído son curables con tratamiento, pero pueden repetirse. No son potencialmente mortales, pero pueden ser bastante dolorosas.

Posibles complicaciones:

Generalmente, una infección de oído es una afección simple sin complicaciones. La mayoría de los niños desarrolla una pérdida auditiva menor y temporal durante y justo después de una infección del oído. Esto se debe al líquido que permanece en el oído.

El líquido puede permanecer detrás del tímpano incluso después de que la infección se haya aliviado.

Ver: otitis media exudativa

Otras complicaciones potenciales de la otitis media incluyen:

Cuándo contactar a un profesional médico:

Llame al pediatra si:

  • El dolor, la fiebre o la irritabilidad no mejoran entre 24 y 48 horas.
  • En un comienzo, el niño parece estar más enfermo que simplemente por una infección en el oído.
  • Su hijo presenta fiebre alta o dolor severo.
  • El dolor severo cesa de repente, lo cual puede ser indicio de ruptura timpánica.
  • Los síntomas empeoran.
  • Aparecen nuevos síntomas, especialmente dolor de cabeza severo, mareo, inflamación alrededor del oído o fasciculaciones de los músculos de la cara.

Si se trata de un niño menor de 6 meses, infórmele al médico inmediatamente si éste desarrolla fiebre, incluso si no presenta ningún otro tipo de síntomas.

Prevención:

Usted puede reducir el riesgo de infecciones del oído de su hijo poniendo en práctica lo siguiente:

  • Lave las manos y juguetes frecuentemente. Igualmente, las guarderías donde haya 6 niños o menos pueden reducir los riesgos de contraer un resfriado o una infección similar y esto, a su vez, lleva a una menor frecuencia en las infecciones de oído.
  • Evite el uso de biberones, especialmente en la guardería.
  • Amamante al niño, ya que esto lo hace mucho menos propenso a las infecciones del oído. Pero si alimenta al niño con biberón, sosténgalo en posición de sentado y erguido.
  • No exponga al niño al humo indirecto del tabaco.
  • La vacuna antineumocócica evita las infecciones por el microorganismo que más comúnmente ocasiona las infecciones agudas del oído y muchas infecciones respiratorias.
  • Algunas evidencias indican que el xilitol, un edulcorante natural, puede reducir las infecciones del oído.
  • Evite el uso excesivo de antibióticos.
  • Reviewed last on: 6/2/2009
  • Neil K. Kaneshiro, MD, MHA, Clinical Assistant Professor of Pediatrics, University of Washington School of Medicine. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.

Referencias

American Academy of Pediatrics Subcommittee on Management of Acute Otitis Media. Diagnosis and management of acute otitis media. Pediatrics. 2004;113(5):1451-1465.

Paradise JL, Feldman HM, Campbell TF, Dollaghan CA, Rockette HE, Pitcairn DL, et al. Tympanostomy tubes and developmental outcomes at 9 to 11 years of age. N Engl J Med. 2007;356:248-261.

Ramakrishnan K, Sparks RA, Berryhill WE. Diagnosis and treatment of otitis media. Am Fam Physician. 2007;76:1650-1656.

Koopman L, Hoes AW, Glasziou PP, Cees L, Appelman L, Burke P, et al. Antibiotic therapy to prevent the development of asymptomatic middle ear effusion in children with acute otitis media: a meta-analysis of individual patient data. Arch Otolaryngol Head Neck Surg. 2008;134:128-132.

La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica. Debe consultarse a un médico con licencia para el diagnóstico y tratamiento de todas y cada una de las condiciones médicas. En caso de una emergencia médica, llame al 911. Los enlaces a otros sitios se proporcionan sólo con fines de información, no significa que se les apruebe. © 1997- A.D.A.M., Inc. La reproducción o distribución parcial o total de la información aquí contenida está terminantemente prohibida.
adam.com