Cigomicosis
El principal tratamiento para la mucormicosis es la intervención quirúrgica oportuna para extraer todo el tejido muerto e infectado, al igual que la terapia intravenosa con antimicóticos. La intervención quirúrgica para extirpar el tejido comprometido es crítica y tiene frecuentemente el potencial de desfigurar, ya que puede involucrar la extirpación del paladar o de las estructuras nasales u oculares. Sin embargo, las posibilidades de sobrevivir disminuyen ampliamente si no se realiza una intervención agresiva.
La mucormicosis tiene una tasa de mortalidad extremadamente alta inclusive si se realiza una intervención quirúrgica agresiva. Esta tasa fluctúa entre el 25 y el 80% dependiendo del área involucrada así como también de los problemas inmunes subyacentes.
Las personas que presentan trastornos del sistema inmune (incluyendo la diabetes) deben buscar asistencia médica si desarrollan fiebre, dolor de cabeza, dolor en los senos paranasales, inflamación ocular o cualquiera de los síntomas anteriormente mencionados.