Infección por VIH sin síntomas
El momento adecuado para que una persona sin síntomas reciba terapia es controvertido. Las personas que son asintomáticas, pero que tienen conteos de linfocitos CD4 de menos de 200 deben someterse a terapia.
Algunos médicos tratarían también a las personas con conteos de CD4 entre 200 y 350, pero los efectos colaterales tóxicos de los medicamentos antirretrovirales han hecho que esto sea menos común.
Los médicos tienen que considerar otros factores, tales como la disposición del paciente y la capacidad de cumplir con la terapia, antes de iniciar la terapia antirretroviral.
El VIH es una afección crónica que se puede tratar, pero no curar. Las combinaciones de medicamentos antirretrovirales han retardado significativamente la progresión hacia el SIDA y han disminuido la incidencia de las infecciones oportunistas relacionadas con el SIDA.
Las personas con infección asintomática pueden progresar a infección por VIH sintomática y desarrollar infecciones oportunistas asociadas con el VIH. Además, las mujeres embarazadas con infección por VIH asintomática pueden incluso transmitirle el VIH al feto.
La persona debe consultarle al médico si tiene VIH y presenta fiebre, pérdida de peso, inflamación de las glándulas o sudores nocturnos. Es necesario que el médico la examine y él podría considerar la posibilidad de administrarle terapia antirretroviral.