Neuropatía del nervio axilar
Algunas personas no necesitan tratamiento y mejoran espontáneamente.
Se pueden administrar antiinflamatorios si se presentan síntomas repentinos, cambios pequeños en la sensibilidad o en el movimiento, no hay antecedentes de lesiones en el área y no hay signos de daño nervioso. Estos medicamentos reducen la hinchazón y la presión sobre el nervio y se pueden inyectar directamente en el área o tomarse por vía oral.
Es posible que se necesiten analgésicos recetados o de venta libre para controlar el dolor. Si se presentan dolores punzantes, el médico puede prescribir otros medicamentos, como fenitoína, carbamazepina, gabapentina o ciertos antidepresivos tricíclicos.
Si los síntomas continúan o empeoran, la persona puede necesitar una cirugía, que se puede llevar a cabo para ver si un nervio atrapado está causando los síntomas. En este caso, la cirugía para liberar el nervio puede ayudar a la persona a sentirse mejor.
La fisioterapia puede servir para mantener la resistencia muscular y se pueden recomendar cambios en el trabajo, reentrenamiento muscular u otras formas de terapia.
La recuperación completa puede ser posible si la causa de la disfunción del nervio axilar se puede identificar y tratar eficazmente.
La persona debe buscar asistencia médica si tiene síntomas de disfunción del nervio axilar. Un diagnóstico y tratamiento tempranos aumentan la posibilidad de controlar los síntomas.
Marx J. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 6th ed. St. Louis, Mo: Mosby; 2006:672.
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