Hemorragia en el espacio subaracnoideo
El síntoma principal es un dolor de cabeza intenso que comienza súbitamente y a menudo es peor cerca de la parte posterior de la cabeza. Los pacientes con frecuencia lo describen como "el peor dolor de cabeza experimentado" y diferente a cualquier otro tipo de dolor de cabeza. La jaqueca puede comenzar después de una sensación de estallido o crepitación en la cabeza.
Otros síntomas:
Otros síntomas que pueden estar asociados con esta enfermedad son:
Un examen físico puede revelar rigidez en el cuello debido a la irritación de las meninges, los tejidos que cubren el cerebro. Excepto en aquellos que estén un coma profundo, las personas con hemorragia subaracnoidea pueden resistirse al movimiento del cuello.
Un examen neurológico puede mostrar signos de disminución de la función nerviosa y cerebral ( déficit neurológico focal).
Se lleva a cabo un examen oftalmológico. La disminución de los movimientos oculares puede ser un signo de daño a los nervios craneales. En los casos más leves, pueden no observarse problemas en un examen ocular.
Si el médico piensa que usted puede tener una hemorragia subaracnoidea, se debe realizar una tomografía computarizada de la cabeza (sin medio de contraste) inmediatamente. En algunos casos, esta tomografía puede ser normal, especialmente si sólo ha habido un pequeño sangrado. Si la tomografía es normal, se debe efectuar una punción lumbar (punción raquídea), pues los pacientes con este tipo de hemorragia tendrán sangre en el líquido cefalorraquídeo.
Se puede realizar una angiografía por tomografía computarizada (usando medio de contraste) para buscar evidencia de un aneurisma.
Una angiografía cerebral de los vasos sanguíneos del cerebro es mejor que una angiografía por TC para mostrar pequeños aneurismas u otros problemas vasculares. Este examen puede determinar con precisión la localización exacta del sangrado y puede establecer si hay espasmos vasculares.
La ecografía Doppler transcraneal se usa para examinar el flujo de sangre en las arterias del cerebro que corren por dentro del cráneo. El haz de ultrasonido se dirige a través del cráneo. También puede detectar espasmos vasculares y puede usarse para guiar el tratamiento.
Ocasionalmente, se utilizan resonancias magnéticas (IRM) y angiografía por resonancia magnética (ARM) para diagnosticar una hemorragia subaracnoidea o encontrar otras afecciones asociadas.
Zivin J. Hemorrhagic cerebrovascular disease. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 432.