Hemorragia en el espacio subaracnoideo
Los objetivos del tratamiento son salvar la vida del paciente, aliviar los síntomas, reparar la causa del sangrado y prevenir complicaciones como el daño cerebral permanente (accidente cerebrovascular).
Si la hemorragia se debe a una lesión, la cirugía sólo se lleva a cabo para eliminar acumulaciones grandes de sangre o para aliviar la presión en el cerebro.
Si la hemorragia se debe a la ruptura de un aneurisma, se necesita la cirugía para repararlo. Si el paciente está extremadamente enfermo, es posible que la cirugía tenga que esperar hasta que la persona esté más estable. La cirugía puede involucrar una craneotomía (perforar un agujero en el cráneo) y colocación de puntos metálicos en el aneurisma para cerrarlo, o un espiral endovascular, un procedimiento en el cual se colocan espirales dentro del aneurisma para reducir el riesgo de un sangrado posterior.
Si no se encuentra ningún aneurisma, la persona debe ser vigilada muy de cerca por un equipo médico y es posible que necesite estudios imagenológicos repetitivos.
Se puede requerir tratamiento en caso de una disminución de la agudeza mental o coma, lo cual puede incluir posicionamiento especial, soporte vital y métodos para proteger las vías respiratorias. Asimismo, se puede colocar un tubo de drenaje dentro del cerebro para aliviar la presión.
Si la persona está consciente, se le puede recomendar reposo absoluto en cama y se le solicitará igualmente evitar actividades que puedan incrementar la presión dentro de la cabeza. Tales actividades abarcan agacharse, hacer esfuerzos y cambiar repentinamente de posición. El médico puede prescribir laxantes o ablandadores de heces para prevenir el esfuerzo durante las deposiciones.
La presión arterial se controla en forma estricta, lo cual requiere medicamentos administrados a través de una vía intravenosa. Los medicamentos requieren a menudo ajustes frecuentes. Un medicamento llamado antagonista del calcio se usa para prevenir los espasmos vasculares.
Se pueden utilizar analgésicos y medicamentos ansiolíticos para aliviar el dolor de cabeza y reducir la presión intracraneal. La fenitoína u otros medicamentos se pueden utilizar para prevenir o tratar convulsiones (crisis epilépticas).
El pronóstico de un paciente con hemorragia subaracnoidea en realidad depende de muchos factores diferentes, como ubicación y magnitud del sangrado, al igual que de las complicaciones. Una edad mayor y síntomas más severos desde un principio están asociados con un pronóstico menos alentador.
La recuperación total puede ocurrir después del tratamiento, pero también se puede producir la muerte en algunos casos incluso con tratamiento agresivo.
El sangrado repetitivo es la complicación más seria. Si un aneurisma cerebral sangra por segunda vez, el pronóstico empeora significativamente.
Los cambios en el nivel de conciencia y lucidez mental debido a una hemorragia subarachnoidea pueden empeorar y llevar a coma o a la muerte.
Otras complicaciones abarcan:
Acuda a la sala de urgencias o llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si tiene síntomas de hemorragia subaracnoidea.
Zivin J. Hemorrhagic cerebrovascular disease. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 432.