Tumor pituitario (tumor de la hipófisis)
Es un crecimiento anormal en la hipófisis, la parte del cerebro que regula el equilibrio hormonal del cuerpo.
La hipófisis es una glándula endocrina del tamaño de una arveja que está ubicada en la base del cerebro y su función es regular y controlar la liberación de hormonas de otras glándulas endocrinas, las cuales a su vez regulan muchos procesos corporales. Entre estas hormonas se encuentran las siguientes:
Alrededor del 75% de los tumores hipofisarios liberan hormonas y cuando un tumor produce demasiada cantidad de una o más hormonas, se pueden presentar las siguientes afecciones:
A medida que el tumor crece, se puede presentar daño en algunas células secretoras de hormonas de la hipófisis, lo que causa hipopituitarismo.
Se desconocen las causas de los tumores hipofisarios, aunque algunos son parte de un trastorno hereditario llamado neoplasia endocrina múltiple I (NEM I).
Existen otros tipos de tumores que se pueden encontrar en la misma área de la cabeza donde se ubica el tumor hipofisario:
Alrededor del 15% de los tumores en el cráneo son tumores hipofisarios. La mayoría de éstos se presentan en el lóbulo hipofisario anterior y por lo general no son cancerosos (benignos).
Los tumores hipofisarios se presentan en aproximadamente el 20% de las personas, aunque muchos de los tumores no causan síntomas y la afección nunca se diagnostica durante la vida de la persona.
Los síntomas asociados con los tumores hipofisarios abarcan:
Síntomas sólo en mujeres:
Síntomas sólo en hombres:
El médico llevará a cabo un examen físico y observará cualquier visión doble y campo visual, tales como pérdida de la visión periférica o de la capacidad de ver en determinadas áreas.
Entre los exámenes de la función endocrina están:
Los exámenes que ayudan a confirmar el diagnóstico son, entre otros, los siguientes:
Los tumores hipofisarios por lo general no son cancerosos y por lo tanto no se diseminan a otras áreas del cuerpo. Sin embargo, pueden provocar problemas graves al ejercer presión sobre nervios y vasos sanguíneos importantes.
A menudo, es necesaria la cirugía para extirpar el tumor, en especial si éste está presionando los nervios ópticos, lo cual podría provocar ceguera.
La mayor parte del tiempo, los tumores hipofisarios se pueden extirpar a través de la nariz y los senos paranasales. Sin embargo, algunos tumores no se pueden eliminar de esta manera y requieren una extirpación a través del cráneo (transcraneal).
Se puede utilizar radioterapia para reducir el tamaño del tumor, ya sea en combinación con cirugía o para personas que no pueden someterse a una cirugía.
Los siguientes medicamentos pueden reducir el tamaño de algunos tipos de tumores:
Si el tumor se puede extirpar quirúrgicamente, el pronóstico es de aceptable a bueno, dependiendo de si se elimina todo el tumor.
La complicación más seria es la ceguera que puede presentarse si se daña severamente el nervio óptico.
Se pueden causar desequilibrios hormonales permanentes por el tumor o por su extirpación, lo cual puede requerir el reemplazo de las hormonas afectadas.
La persona debe consultar con el médico si desarrolla cualquier síntoma de un tumor hipofisario.
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