Es un raro trastorno que afecta los nervios que van al ojo y a la cara.
El síndrome de Horner puede ser causado por cualquier interrupción en las fibras nerviosas simpáticas, que comienzan en la parte del cerebro llamada hipotálamo y van hasta la cara.
Las lesiones a las fibras nerviosas simpáticas pueden ser el resultado de:
En contados casos, el síndrome de Horner puede estar presente en el momento de nacer (congénito). La afección puede ocurrir con una falta de color (pigmentación) del iris (parte coloreada del ojo).
Las gotas oftálmicas y ciertos medicamentos también pueden llevar a que se presente esta afección.
También puede haber síntomas del trastorno que está causando el problema.
El médico llevará a cabo un examen del sistema nervioso (neurológico) para diagnosticar el problema y averiguar qué otras partes, si las hay, del sistema nervioso están afectadas.
Los exámenes pueden abarcar:
El tratamiento depende de la causa del problema, pero no existe un tratamiento en sí para el síndrome de Horner.
El pronóstico depende de si el tratamiento de la causa es efectivo.
No existen complicaciones directas del síndrome de Horner en sí; sin embargo, puede haber complicaciones de la enfermedad que lo causó o de su tratamiento.
La persona debe consultar con el médico si presenta síntomas del síndrome de Horner.