Hemorragia subdural
¡Un hematoma subdural es una situación de emergencia!
Para reducir la presión dentro del cerebro, se puede requerir una cirugía de emergencia. Esto puede comprender la perforación de un pequeño agujero en el cráneo, el cual permite drenar la sangre y alivia la presión en el cerebro. De igual manera, puede ser necesario extraer los hematomas grandes o los coágulos sólidos de sangre a través de un procedimiento llamado craneotomía, con el cual se crea una abertura más grande en el cráneo.
Los medicamentos empleados para tratar un hematoma subdural dependen del tipo de hematoma, de la gravedad de los síntomas y de la magnitud del daño cerebral que se haya presentado. Los diuréticos y los corticosteroides pueden utilizarse para reducir la hinchazón y los medicamentos anticonvulsivos, tales como la fenitoína, se pueden emplear para prevenir o controlar las crisis epilépticas.
El pronóstico después de un hematoma subdural varía ampliamente dependiendo del tipo y localización del traumatismo craneal, del tamaño de la acumulación de sangre y de la rapidez con la que se realice el tratamiento.
Los hematomas subdurales agudos presentan el mayor reto, con altas tasas de lesión y muerte; mientras que los hematomas subdurales subagudos y crónicos tienen un pronóstico alentador en la mayoría de los casos, con síntomas que desaparecen después del drenaje de la sangre acumulada. Algunas veces se necesita un período de rehabilitación para ayudarle a la persona a volver a su nivel normal de desempeño.
Existe una alta frecuencia de crisis epilépticas después de un hematoma subdural, incluso después del drenaje, pero éstas generalmente se controlan bien con medicamentos. Las convulsiones o crisis epilépticas pueden ocurrir en el momento en que se forma el hematoma o hasta meses o años después.
Un hematoma subdural requiere atención médica de emergencia. Acuda de inmediato a la sala de urgencias o llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) después de un traumatismo craneal.
A menudo, las lesiones de la columna acompañan los traumatismos craneales, de tal manera que trate de inmovilizar el cuello de la persona, en caso de que tenga que moverla antes de que llegue la ayuda médica.
Heegaard WG, Biros MH. Head. In: Marx, JA, ed. Rosen's Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 6th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2006: chap 38.