La hemorragia intracerebral es una afección severa que requiere atención médica oportuna, dado que se puede transformar de manera rápida en una situación potencialmente mortal.
Se puede necesitar la cirugía para extirpar el hematoma, especialmente si hay uno en la base del cerebro (cerebelo). En algunos casos, se puede recomendar la implantación quirúrgica de una derivación o drenaje en el cerebro si el sangrado bloquea el flujo del líquido cefalorraquídeo.
Los medicamentos utilizados pueden abarcar:
Se pueden recomendar otros tratamientos, dependiendo de la salud general y de los síntomas.
La mayoría de los pacientes serán remitidos a una unidad de cuidados intensivos (UCI) del hospital para un control minucioso.
El pronóstico de la persona depende del tamaño y ubicación del sangrado. La recuperación se puede presentar completamente o puede haber algún nivel de pérdida permanente de la función cerebral.
Los medicamentos, la cirugía y los tratamientos pueden tener efectos secundarios severos. Se puede presentar la muerte rápidamente a pesar de la atención médica oportuna.
Cualquier tipo de hemorragia intracerebral o "ataque cerebral" es una emergencia médica.
Acuda a la sala de urgencias o llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si se presentan otros síntomas de hemorragia intracerebral profunda. Los síntomas de urgencia son, entre otros:
Consulte con el médico si se presenta dolor de cabeza fuerte con náuseas, vómitos, disminución de la visión, entumecimiento u hormigueo.
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