Hidrocefalia en adultos; Hidrocefalia comunicante; Hidrocefalia idiopática; Hidrocefalia obstructiva extraventricular; Hidrocefalia normotensa
El objetivo del tratamiento es mejorar los síntomas. El tratamiento preferido es una cirugía para colocar un tubo, llamado derivación, que saca el exceso de líquido cefalorraquídeo de los ventrículos cerebrales.
El tratamiento puede variar dependiendo de los síntomas y de qué tanto los alivie la terapia.
Si hay una causa conocida y ésta se puede corregir, los síntomas se pueden contrarrestar o al menos impedir que empeoren. Sin tratamiento, los síntomas con frecuencia empeoran y podrían llevar a la muerte.
El tratamiento quirúrgico mejora los síntomas en un 50% de los casos, con el mejor pronóstico para aquellas personas con síntomas mínimos. Otras personas pueden tener diversos grados de discapacidad.
La persona debe consultar con el médico si presenta síntomas de hidrocefalia normotensiva.
Igualmente, se debe llamar al médico si una persona que padece esta enfermedad empeora hasta el punto de dificultar su cuidado en el hogar.
Se debe acudir a la sala de emergencias o llamar al número local de emergencia (como el 911 en los Estados Unidos) si se presenta un súbito cambio en el estado mental, lo cual puede significar que se ha desarrollado otro trastorno.
Goetz CG, ed. Textbook of Clinical Neurology. 3rd ed. Philadelphia, Pa: WB Saunders; 2007.