Temblor hereditario; Temblor familiar; Temblor de tipo familiar
Es un tipo de movimiento tembloroso involuntario en el cual no se puede identificar una causa. Involuntario quiere decir que uno tiembla sin que trate de hacerlo.
Ver también:
El esencial es el tipo más común de temblor. En general, los temblores ocurren cuando hay un problema con los nervios que inervan ciertos músculos. Sin embargo, toda persona tienen algún temblor esencial, pero los movimientos generalmente son tan pequeños que no se pueden observar.
La causa específica para el temblor esencial se desconoce. Algunas investigaciones sugieren que el cerebelo, la parte del cerebro que controla los movimientos musculares, no funciona correctamente en pacientes con este tipo de temblor.
Los temblores esenciales notorios se pueden observar a cualquier edad, pero son más comunes en personas mayores de 65 años.
El temblor esencial también puede ocurrir con otras afecciones neurológicas, incluyendo distonía, mal de Parkinson y ciertas afecciones nerviosas como la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth.
Si un temblor esencial ocurre en más de un miembro de una familia, se denomina temblor familiar. Este tipo de temblor esencial se transmite de padres a hijos (hereditario), lo cual sugiere que los genes juegan un papel en su causa.
El temblor familiar por lo regular es un rasgo dominante, lo cual significa que sólo se necesita recibir el gen de uno de los padres para desarrollar el trastorno. Generalmente empieza a comienzos de la madurez, pero puede verse en personas mayores o más jóvenes.
El temblor generalmente es más notorio en las manos, pero puede afectar la cabeza, los brazos, los párpados u otros músculos. El temblor rara vez afecta las piernas o los pies. Las personas con temblor esencial pueden tener dificultad para sostener o usar objetos pequeños como platería o un lapicero.
El temblor generalmente involucra movimientos pequeños y rápidos, más de 5 veces por segundo.
Los síntomas específicos pueden ser:
Los temblores pueden:
El médico puede hacer el diagnóstico llevando a cabo un examen físico y haciendo preguntas acerca de los antecedentes médicos y personales.
Un examen físico mostrará agitación con el movimiento, por lo general, movimientos pequeños con una frecuencia superior a 5 veces por segundo. Normalmente no hay ningún problema con la coordinación o el funcionamiento mental.
Es posible que no se requieran otros exámenes para descartar otras razones de los temblores. Otras causas de temblores pueden abarcar:
Los exámenes de sangre y los estudios imagenológicos, como una tomografía computarizada de la cabeza, una resonancia magnética del cerebro y radiografías, generalmente son normales.
El tratamiento puede no ser necesario, a menos que los temblores interfieran con las actividades diarias o causen vergüenza.
Hay medicamentos que pueden ayudar a aliviar los síntomas, pero qué tan bien funcionen depende del paciente individual.
Dos medicamentos que se emplean para tratar los temblores abarcan:
Los fármacos pueden tener efectos secundarios significativos.
Los efectos secundarios del propranolol abarcan:
Los efectos secundarios de primidona abarcan:
Otros medicamentos que pueden reducir los temblores abarcan:
Se han usado inyecciones de Botox, aplicadas en la mano, para reducir los temblores al debilitar los músculos locales.
En casos graves, la cirugía para implantar un dispositivo estimulante en el cerebro puede ser una opción.
Un temblor esencial no es una afección peligrosa, pero algunos pacientes notan que son molestos y vergonzosos. En algunos casos, puede ser tan intenso que interfiere con el trabajo o el hecho de comer o beber.
Los temblores severos pueden interferir con las actividades diarias, especialmente las habilidades de motricidad fina, como la escritura. Algunas veces, los temblores afectan la laringe, lo cual ocasionalmente lleva a problemas con el habla.
Solicite una cita con el médico si el temblor esencial está interfiriendo con su capacidad para desempeñar las actividades diarias.
Póngase en contacto con el médico si está recibiendo tratamiento para esta afección y presenta efectos secundarios de los medicamentos como desmayo, frecuencia cardíaca muy lenta, confusión o cambios en la lucidez mental, falta de coordinación, problemas para caminar y náuseas o vómitos prolongados.
La cafeína y el estrés pueden empeorar los temblores. Evite tomar bebidas cafeinadas como café, té y bebidas gaseosas, al igual que otros estimulantes. El ejercicio y la asesoría para reducir el estrés emocional también pueden ayudar.
Las bebidas alcohólicas en cantidades pequeñas pueden disminuir los temblores, pero pueden llevar a la dependencia del alcohol y a su consumo excesivo, sobre todo si usted tiene antecedentes familiares de tales problemas. Se desconoce la forma como el alcohol ayuda a aliviar los temblores.
Jankovic J. Movement disorders. In: Goetz CG. Textbook of Clinical Neurology. 3rd ed. St. Louis, Mo: WB Saunders; 2007: chap. 34.