Psicosis de Korsakoff; Encefalopatía Alcohólica; Enfermedad de Wernicke
El consumo de alcohol en forma moderada o la abstinencia, así como una nutrición adecuada reducen el riesgo de sufrir el síndrome de Wernicke-Korsakoff. Sin embargo, si un alcohólico está decidido a no abandonar este hábito, debe consumir un suplemento de tiamina y una buena dieta que le pueden ayudar a prevenir el desarrollo de esta afección, excepto en los casos en los que el daño ya se haya presentado.