Cáncer de células escamosas de la piel; Carcinoma escamocelular de la piel
El cáncer de piel escamocelular es un tipo de tumor que afecta la piel.
El cáncer escamocelular se presenta cuando las células en la piel comienzan a cambiar. Los cambios pueden comenzar en la piel normal o en piel que ha resultado lesionada o inflamada. La mayoría de los cánceres de la piel ocurre en áreas cutáneas regularmente expuestas a la luz del sol o a otro tipo de radiación ultravioleta y, con mayor frecuencia, se observan en personas mayores de 50 años.
Los riesgos para el cáncer de piel escamocelular abarcan:
El escamocelular se disemina más rápido que el cáncer de células basales, pero aún puede tener un crecimiento relativamente lento. En raras ocasiones, se puede propagar (hacer metástasis) a otros lugares, incluyendo órganos internos.
Ver también: queratosis actínica
El principal síntoma del cáncer de piel escamocelular es una protuberancia creciente que puede tener una superficie áspera y escamosa, y parches planos de color rojizo.
La protuberancia generalmente está localizada en la cara, las orejas, el cuello, las manos o los brazos, pero se puede presentar en otras áreas.
Una úlcera o llaga que no sana puede ser un signo de cáncer escamocelular. Cualquier cambio en una verruga, un lunar u otra lesión cutánea existente podría ser indicio de cáncer de piel.
Una lesión en la piel puede ser indicio de un carcinoma escamocelular. Con un examen y una biopsia de la lesión, se puede confirmar si se trata de este tipo de cáncer.
El cáncer de piel tiene una alta tasa de curación si se trata a tiempo. El tratamiento depende del tamaño del tumor, de su ubicación y de cuánto se haya diseminado (metástasis).
A menudo, se recomienda la cirugía para extirpar el tumor. El raspado microscópico (cirugía de Mohs) se puede emplear para extirpar tumores en áreas visibles, como la nariz, los oídos y otras áreas de la cara. Es posible que se requieran injertos de piel si se extirpan áreas cutáneas amplias.
La radioterapia puede ayudar a reducir el tamaño del tumor. La quimioterapia se puede utilizar si la cirugía y la radioterapia fallan, pero generalmente no funciona muy bien para el cáncer escamocelular.
La mayoría (95%) de los tumores escamocelulares se pueden curar si se extirpan a tiempo. Se pueden desarrollar nuevos tumores, de manera que si usted ha tenido cáncer escamocelular, procure que el médico le examine la piel con regularidad.
Solicite una cita médica si observa que la lesión cambió en:
Igualmente, consulte si tiene dolor, inflamación, sangrado o picazón en una lesión de piel existente.
Reduzca su exposición al sol y proteja la piel de los rayos solares utilizando sombreros, camisas de manga larga, faldas largas o pantalones.
La luz solar es más intensa de 10 a.m. a 4 p.m., así que trate de evitar la exposición al sol durante estas horas. Utilice protectores solares de alta calidad, preferiblemente con factores de protección solar (FPS) de al menos 30. Aplique el protector por lo menos media hora antes de salir y aplíquelo de nuevo con frecuencia. Use el protector durante todo el año, incluso durante el invierno.
Examine la piel con regularidad en búsqueda de cualquier tipo de tumores o cambios sospechosos en una lesión cutánea ya existente. Un tumor nuevo que se ulcera o que cicatriza con lentitud es motivo de sospecha.
Los cambios sospechosos en un tumor que ya existe son, entre otros: