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Incontinencia de esfuerzo
Es una pérdida involuntaria de orina que ocurre durante una actividad física como toser, estornudar, reír o realizar ejercicio.
La capacidad de contener la orina y controlar la micción depende de la función normal de las vías urinarias inferiores, de los riñones y del sistema nervioso. Además, usted necesita tener la capacidad de reconocer y responder a las ganas de orinar.
La vejiga adulta promedio puede contener más de 2 tazas (350 a 550 ml) de orina. Dos músculos están comprometidos en el control del flujo de orina:
En la incontinencia urinaria de esfuerzo, el músculo del esfínter y los músculos de la pelvis, que sostienen la vejiga y uretra, están debilitados. El esfínter no puede impedir el flujo de orina cuando hay aumento de la presión desde el abdomen (como cuando uno tose, se ríe o levanta algo pesado).
La incontinencia urinaria de esfuerzo puede presentarse como resultado del debilitamiento de los músculos pélvicos que sostienen la vejiga y la uretra o debido al mal funcionamiento del esfínter uretral. El debilitamiento puede ser causado por:
La incontinencia urinaria de esfuerzo es el tipo más común de incontinencia urinaria en las mujeres.
Este tipo de incontinencia se ve a menudo en mujeres que han tenido múltiples embarazos y partos vaginales y cuya vejiga, uretra o pared rectal sobresalen dentro de la vagina (prolapso pélvico).
Los factores de riesgo para la incontinencia urinaria de esfuerzo comprenden:
La pérdida involuntaria de orina es el principal síntoma de la incontinencia urinaria de esfuerzo y puede ocurrir al:
El médico lleva a cabo un examen físico, incluyendo:
En algunas mujeres, un examen pélvico puede revelar que la vejiga o la uretra se están saliendo al espacio de la vagina.
Los exámenes pueden abarcar:
El médico también puede medir el cambio en el ángulo de la uretra al estar en reposo o al realizar un esfuerzo (prueba del hisopo o Q-tip). Un cambio en el ángulo mayor a 30° tiende a indicar que hay una debilidad significativa de los músculos y de los tejidos que soportan la vejiga.
El tratamiento depende de la gravedad de los síntomas y de qué tanto interfieren con su vida cotidiana.
Es posible que el médico le solicite suspender el consumo de cigarrillo (si usted fuma) y evitar las bebidas cafeinadas (como las bebidas gaseosas) y el alcohol. También le pueden pedir que lleve un diario urinario, registrando la cantidad de veces que orina durante el día y la noche y la frecuencia de las fugas de orina.
Existen cuatro grandes categorías de tratamiento para la incontinencia urinaria de esfuerzo:
CAMBIO DE COMPORTAMIENTO
Los ejemplos de cambios de comportamiento comprenden:
ENTRENAMIENTO DE LOS MÚSCULOS DEL PISO PÉLVICO
Los ejercicios de entrenamiento de los músculos pélvicos, llamados ejercicios de Kegel, pueden ayudar a controlar la fuga de orina, dado que estos ejercicios mejoran la fortaleza y funcionamiento del esfínter uretral.
Algunas mujeres pueden usar un dispositivo llamado cono vaginal junto con los ejercicios pélvicos. El cono se coloca en la vagina y la mujer debe tratar de contraer los músculos del piso pélvico, esforzándose por conservar el dispositivo en el sitio. Se puede usar el dispositivo hasta por 15 minutos y el procedimiento se debe realizar dos veces al día. Al cabo de 4 a 6 semanas, la mayoría de las mujeres experimenta alguna mejoría en sus síntomas.
La biorretroalimentación y la estimulación eléctrica pueden servirles a aquellas personas que tienen problemas para realizar los ejercicios de entrenamiento de los músculos pélvicos. Estos dos métodos le pueden ayudar a identificar el grupo de músculos correcto a trabajar. La biorretroalimentación es un método que le ayuda a aprender cómo controlar ciertas respuestas corporales involuntarias.
La terapia de estimulación eléctrica emplea corriente eléctrica de bajo voltaje para estimular y contraer el grupo correcto de músculos. La corriente se transmite usando una sonda anal o vaginal. La terapia de estimulación eléctrica se puede hacer en el consultorio médico o en la casa.
Las sesiones de tratamiento generalmente duran unos 20 minutos y se pueden realizar cada 1 a 4 días. Se están investigando nuevas técnicas, incluyendo una que utiliza una silla electromagnética especialmente diseñada, que hace que los músculos del piso pélvico se contraigan cuando el paciente esté sentado.
MEDICAMENTOS
Los medicamentos tienden a funcionar mejor en pacientes con incontinencia urinaria de esfuerzo de leve a moderada. Existen algunos tipos de medicamentos que se pueden emplear solos o combinados y comprenden:
La terapia estrogénica se puede usar para mejorar los síntomas de polaquiuria, tenesmo vesical y ardor en mujeres posmenopáusicas. También puede mejorar el tono y el riego sanguíneo a los músculos del esfínter uretral.
Sin embargo, hay controversia acerca de si el tratamiento con estrógenos mejora la incontinencia urinaria de esfuerzo. Las mujeres con antecedentes de cáncer de mama o uterino por lo general no deben usar la terapia estrogénica como tratamiento para este tipo de incontinencia.
CIRUGÍA
El tratamiento quirúrgico sólo se recomienda después de que se ha encontrado la causa exacta de este tipo de incontinencia. La mayoría de las veces, el médico intentará la reeducación del esfínter vesical o los ejercicios de Kegel antes de pensar en la cirugía.
La mayoría de los médicos aconseja a sus pacientes que prueben con otros tratamientos antes de someterse a una cirugía.
Dependiendo del éxito de tratamiento y de otros problemas médicos que el individuo pueda tener, algunas personas pueden requerir un sonda vesical para drenar la orina de la vejiga.
Los cambios de comportamiento, la terapia de ejercicios del piso pélvico y los medicamentos generalmente mejoran los síntomas más que curar la incontinencia urinaria de esfuerzo. La cirugía puede curar a la mayoría de los pacientes cuidadosamente seleccionados.
El tratamiento no funciona tan bien en personas con:
Las complicaciones son poco comunes y generalmente leves, y pueden abarcar:
Esta dolencia puede afectar o deteriorar las actividades sociales, carreras y relaciones personales.
Solicite una cita con el médico si tiene síntomas de incontinencia urinaria de esfuerzo y son molestos.
La realización de los ejercicios de Kegel (contracción de los músculos del piso pélvico como si se tratara de detener el flujo de orina) puede ayudar a prevenir los síntomas. Hacer estos ejercicios durante y después del embarazo puede disminuir el riesgo de sufrir incontinencia urinaria de esfuerzo después del parto.
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