Fibroides; Fibromioma; Leiomioma; Mioma
El tratamiento depende de diversos factores, como:
Algunas mujeres simplemente pueden necesitar exámenes pélvicos o ecografías de vez en cuando para vigilar el crecimiento del mioma.
El tratamiento para los miomas puede abarcar:
Algunas mujeres pueden necesitar terapia hormonal (inyecciones de Depo Leuprolide) para reducir el tamaño de los miomas uterinos. Este medicamento reduce la producción de las hormonas estrógeno y progesterona. Las hormonas crean una situación en el cuerpo que es muy similar a la menopausia. Los efectos secundarios pueden ser severos y pueden abarcar sofocos, resequedad vaginal y pérdida de la densidad ósea. El tratamiento hormonal puede durar varios meses. Los miomas uterinos comenzarán a crecer tan pronto se suspenda el tratamiento. En algunos casos, la terapia hormonal se utiliza durante un período de tiempo corto antes de la cirugía o cuando la mujer esté esperando llegar a la menopausia pronto.
La cirugía y los procedimientos empleados para tratar los miomas abarcan:
Ver también: tratamiento de miomas
Un mioma pedunculado puede resultar retorcido y causar un ensortijamiento en los vasos sanguíneos que irrigan el tumor. Este tipo de mioma puede necesitar cirugía.
Un mioma algunas veces bloquea las trompas de Falopio e impide que los espermatozoides alcancen y fecunden los óvulos, lo cual puede causar problemas de fecundidad. En algunos casos, los miomas pueden impedir que el óvulo fecundado se implante en el revestimiento uterino, pero con el tratamiento apropiado se puede restablecer la fecundidad.
Después de que un embarazo se desarrolla, los miomas existentes pueden crecer debido al incremento del flujo sanguíneo y de los niveles de estrógeno, pero generalmente vuelven a su tamaño original después del nacimiento del bebé.
La mayoría de las mujeres puede llevar el embarazo a término, pero algunas de ellas terminan dando a luz en forma prematura, debido a que no hay espacio suficiente en el útero.
Algunas mujeres embarazadas que presentan miomas pueden necesitar una cesárea dado que estos miomas pueden bloquear ocasionalmente la vía del parto o hacer que el bebé quede mal posicionado.
Los miomas pueden ocasionar esterilidad, y pueden provocar igualmente un parto prematuro.
El dolor severo o el sangrado excesivo causado con miomas uterinos puede requerir una cirugía urgente.
En raras ocasiones, se pueden presentar cambios cancerosos, los cuales generalmente ocurren después de la menopausia.
Consulte con el médico si se presentan cambios graduales en su patrón menstrual, como flujo más abundante, aumento de los cólicos o sangrado entre períodos), o si se siente llenura o pesadez en la parte inferior del abdomen.
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